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El rookie que está enamorando a la NBA y hace soñar a los Memphis Grizzlies
En apenas 3 partidos, Cedric Coward ha hecho olvidar a Desmond Bane y se planta como la tercera pata del banco que forman Ja Morant y Jaren Jackson Jr.
Los Memphis Grizzlies han comenzado la temporada 2025–26 con un balance de 2-1, lo que los sitúa en la tercera posición de la Conferencia Oeste. Aunque restan 79 partidos y seis meses de competición regular, este buen arranque ha servido para generar confianza y optimismo dentro y fuera del vestuario. En la NBA, los inicios sólidos pueden ser un catalizador emocional para jugadores, entrenadores, directivos y aficionados, especialmente cuando el equipo logra competir y ganar pese a las ausencias de varias piezas clave en la rotación.
Pero más allá de las sensaciones positivas, los Grizzlies también han encontrado una inesperada fuente de entusiasmo: su novato Cedric Coward, la elección número 11 del draft de 2025, quien en apenas unos encuentros ha irrumpido como una sorpresa en la carrera por el Rookie del Año.
En estos primeros compases de temporada, Coward ha exhibido un nivel de eficiencia asombroso. Promedia 19,0 puntos, 3,7 rebotes, 2,3 asistencias y 1,7 robos por partido, con porcentajes que rozan la perfección: 70,4% en tiros de campo, 72,7% en triples y 91,7% desde la línea de personal. Sus métricas avanzadas también impresionan: acumula .329 en win shares por 48 minutos y un box plus-minus de +15,2, cifras que hablan de su impacto real en la pista.
Entre los jugadores de su camada, Coward es el segundo máximo anotador, solo por detrás del escolta de los Philadelphia 76ers, VJ Edgecombe (24,5 puntos por partido). Además, se ubica segundo en porcentaje de tiro de campo, primero en acierto desde el triple, y quinto en tiros libres entre los rookies con más de 10 puntos de media. Aunque no destaca por su volumen de asistencias, también se sitúa entre los diez mejores pasadores de su generación. Más allá de los números, lo que realmente sorprende es su madurez táctica y su consistencia en ambos lados del balón.
La clave para mantenerse en la lucha por el Rookie del Año
A nivel estadístico, Coward podría considerarse ya uno de los primeros candidatos serios al premio. Sin embargo, los aficionados más atentos a las cifras acumuladas podrían inclinarse por nombres más mediáticos como el propio Edgecombe, que registra 24,5 puntos, 6,5 rebotes y 5,5 asistencias por noche, o por otros novatos destacados como Tre Johnson (Washington Wizards), con 16,5 puntos y un 50% de acierto en triples, o Jeremiah Fears (New Orleans Pelicans), que promedia 15,0 puntos en apenas 23 minutos.
Mientras tanto, los rookies más esperados —Cooper Flagg (Dallas Mavericks), Dylan Harper (San Antonio Spurs) y Ace Bailey (Utah Jazz)— todavía buscan su ritmo, con porcentajes de tiro por debajo del 40% y aportes más discretos en eficiencia. En este contexto, Coward ha aprovechado la oportunidad para posicionarse como una revelación temprana. Mantenerse en la pelea dependerá de su capacidad para combinar volumen ofensivo con eficiencia sostenida y consistencia defensiva.
El año pasado, los Grizzlies también tuvieron motivos para ilusionarse con sus jóvenes promesas. Tanto Zach Edey, elegido en el puesto 9 del draft de 2024, como Jaylen Wells, seleccionado en el número 39, fueron incluidos en el Primer Equipo All-Rookie, aunque ninguno consiguió llevarse el galardón de Novato del Año.
Con Cedric Coward, el escenario podría repetirse, aunque su rendimiento inicial apunta incluso más alto. Si logra mantener su eficiencia y seguir destacando frente a los nombres más mediáticos de su generación, el joven alero podría convertirse en el tercer Rookie del Año de la historia de la franquicia, tras Pau Gasol (2002) y Ja Morant (2020).
Por ahora, su impacto en Memphis es innegable: energía, eficacia y confianza en un equipo que vuelve a creer que su futuro puede llegar antes de lo esperado.