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Lo que deberían hacer los Knicks en el mercado para ganar la NBA

Equipo sólido y potente para el Este que parece no tener ninguna opción ante OKC en unas hipotéticas Finales

Mitchell Robinson, ¿la kriptonita de los Knicks?

Los New York Knicks vuelven a situarse entre los aspirantes del Este, pero el salto definitivo hacia el título exige resolver un punto débil muy concreto: la fiabilidad en la posición de pívot. El equipo presenta una estructura sólida, sin carencias evidentes, pero la dependencia de Mitchell Robinson sigue siendo tan marcada como en los últimos playoffs. Su impacto es visible en los datos: el rendimiento colectivo mejora de forma clara cuando él está en pista, mientras que las alternativas reducen la eficacia del equipo de manera notable. Todo esto sin margen en el mercado NBA y con lo de Giannis Antetokounmpo muy complicado.

La comparación es elocuente. Con Robinson como referencia interior, los Knicks muestran un +15.2 de net rating, una cifra que baja a +7.0 cuando Karl-Anthony Towns asume el puesto de único interior. En situaciones de small-ball con Guerschon Yabusele, el margen desciende a +3.2, y el impacto cae hasta -11.6 cuando Ariel Hukporti ocupa el centro. La teoría invitaba a pensar que Yabusele podía ser ese tercer pívot capaz de proteger al equipo en los minutos sin Robinson, pero su adaptación ha sido limitada, con una producción muy baja en su rol.

El problema se agrava porque la estructura contractual del equipo reduce de manera drástica su margen de maniobra. La plantilla concentra el 84 por ciento del espacio salarial en los contratos de Towns, OG Anunoby, Jalen Brunson, Mikal Bridges y Josh Hart, lo que complica la llegada de refuerzos sin desprenderse de una pieza importante. Además, los Knicks están ligeramente por debajo del segundo apron y no pueden absorber más salario en un traspaso, lo que limita aún más las opciones.

Los activos disponibles tampoco son abundantes. No cuentan con primeras rondas para traspasar y su pieza más valiosa en el mercado es el contrato expirante de Robinson, junto a la posibilidad de intercambiar primeras rondas en 2026, 2030 y 2032, además de ocho segundas rondas. Un movimiento viable sería encontrar un intercambio que iguale salario a corto plazo pero que introduzca compromiso económico en la temporada 2026-27, algo que podría convertir al equipo en conjunto sujeto al segundo apron una vez completada la plantilla. Otra opción más modesta pasa por mover a Pacome Dadiet junto a parte del efectivo disponible, lo que abriría espacio suficiente para incorporar dos jugadores sin superar el límite impuesto.

La realidad es que los Knicks no parecen preparados para una gran operación. La falta de flexibilidad y el peso contractual de sus seis principales jugadores hacen improbable que haya cambios de calado antes del cierre de mercado. En la NBA nunca se descarta nada, especialmente después del impacto que tuvo el traspaso de Luka Doncic en febrero del año pasado, pero ahora mismo el escenario más realista es que Nueva York siga adelante con el bloque actual y confíe en la salud de Robinson y en la continuidad del plan que les ha llevado a competir.

Mejora en el juego interior

Para dar un salto adelante, los Knicks necesitan una garantía fiable detrás de Robinson o mantenerle sano a lo largo del curso. Su estructura defensiva depende de ello y la capacidad de competir al máximo nivel también. Con el margen operativo tan reducido, su apuesta más probable será la continuidad y la esperanza de que la estabilidad del bloque compense la ausencia de grandes movimientos

Pronósticos deportivos
SEA Storm
VS
NY Liberty
WNBA 06/08/2026 02:00
Más de 181.5 puntos totales
PHX Mercury
VS
ATL Dream
WNBA 06/08/2026 02:00
Más de 178.5 puntos totales
DAL Wings
VS
WAS Mystics
WNBA 06/08/2026 02:30
DAL Wings gana el partido