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Mercado NBA: Detroit Pistons, entre ir a por un Markkanen o esperar a Ivey

No hay rumores NBA en torno a una franquicia que lidera el Este con una pinta extraordinaria: ¿a por todas en los despachos?

Markkanen haría que los Pistons de Cunningham volaran.

Los Detroit Pistons viven un momento inesperado. Su inicio de temporada, sustentado en un estilo físico y directo, los ha colocado en lo más alto de la Conferencia Este. Sin embargo, incluso dentro de este escenario tan alentador, se percibe claramente qué pieza falta para transformar este buen presente en un proyecto verdaderamente sólido: un tirador fiable y versátil como Lauri Markkanen. Por ahora, todo sea dicho, no hay nada en los rumores NBA.

El equipo ha apostado por un baloncesto de corte más tradicional, pero esa identidad también ha puesto en evidencia una carencia evidente en la línea exterior. Detroit se mueve en posiciones muy bajas en volumen y acierto desde el triple, situándose en la parte final de la liga tanto en lanzamientos convertidos como en intentos. Buena parte de las bajas del verano han acentuado este problema: Malik Beasley y Tim Hardaway Jr. ya no están, y Jaden Ivey todavía no ha debutado esta temporada tras su operación de rodilla. Solo Cade Cunningham se mantiene como referencia exterior disponible y en buen estado.

La llegada de Duncan Robinson ha sido un alivio. Con más de tres triples por partido y un porcentaje alto, se ha convertido en una solución inmediata, junto al inesperado impacto de Daniss Jenkins desde el contrato dual. Aun así, si Detroit quiere que su ataque crezca y no dependa tanto del propio Cunningham o de la presencia interior de Jalen Duren, necesita sumar un tirador que estire las defensas rivales en escenarios de mayor exigencia. En ese sentido, la figura de Markkanen encajaría de manera natural tanto por su capacidad para abrir la pista como por su potencial para integrarse en un equipo que funciona desde la solidez, el ritmo y la disciplina.

La gran ventaja para la franquicia es que, por primera vez desde 2020, controla plenamente su futuro en el draft. Dispone de su primera ronda durante los próximos siete años, con la posibilidad de intercambiar elecciones y de transferir hasta cuatro de ellas. A esto se suma una reserva de catorce segundas rondas, un capital que muy pocos equipos en la liga pueden igualar. Todo ello convierte a Detroit en una de las organizaciones mejor posicionadas para encarar un traspaso ambicioso.

También tienen margen económico. El equipo está muy por debajo del primer apron y puede absorber contratos considerables. El final del contrato de Tobias Harris ofrece flexibilidad inmediata, y los salarios de Robinson, Isaiah Stewart o Caris LeVert ofrecen diversas combinaciones para estructurar una operación importante sin comprometer el núcleo joven.

¿Esperar o ir a por todas?

El otro punto clave es la inminente vuelta de Ivey. Su paso por la G League indica que el regreso está muy próximo, y su reincorporación abrirá un escenario nuevo para evaluar el techo de este grupo. El equipo ha aprendido a competir sin él, pero su velocidad, capacidad de penetración y amenaza exterior podrían enriquecer un ataque que sigue necesitando mayor variedad. En la franquicia existe interés por ver cómo funciona esta versión de los Pistons con todos disponibles antes de tomar decisiones definitivas. Aun así, deberían aprovechar el momento, no conformarse y llamar puertas por si suena la flauta con un Markkanen o por Antetokounmpo con el Este en cuadro.