Sorpresa total en los Clippers tras la salida de Chris Paul: James Harden, en shock
La Barba y Kawhi Leonard se enteraron por la mañana de una decisión tomada a escondidas madrugada
La plantilla de los Los Angeles Clippers amaneció el miércoles con una noticia que nadie esperaba: Chris Paul dejaba de formar parte del equipo. La decisión, tomada durante la noche después de una reunión de tres horas entre el presidente de operaciones, Lawrence Frank, y el veterano base en el hotel del equipo en Atlanta, dejó desconcertados incluso a las máximas figuras del vestuario.
James Harden reconoció que necesitó un momento para procesarlo al ver el aviso en su teléfono. “Estoy tan confundido y sorprendido como cualquiera”, dijo tras la victoria ante los Hawks por 115-92, que puso fin a una racha negativa de cinco partidos. Añadió que la decisión no dependía de él y que debía centrarse en lo que podía controlar. Según explicó, la directiva consideró que era lo mejor para la organización.
Kawhi Leonard compartió una reacción similar y admitió que tuvo que releer la información para asegurarse de que era real. Para él, la conclusión fue simple: hubo una conversación y el club tomó su determinación.
Diversas fuentes apuntaron que Paul llevaba semanas sin comunicación directa con el entrenador Ty Lue. Según esas mismas informaciones, el estilo de liderazgo del base generó tensiones, ya que era especialmente exigente a la hora de pedir responsabilidades a jugadores, técnicos y directivos. Desde la franquicia se explicó que la decisión no se debió a un episodio aislado, sino a varias conversaciones previas que finalmente derivaron en su salida.
Lue fue consultado sobre si la marcha de Chris Paul beneficiaba al equipo. Su respuesta fue clara: no lo veía así. Afirmó que el bajo rendimiento colectivo no se debía al juego del veterano y que lamentaba que la situación terminara de este modo. También destacó su respeto por él y su confianza en que encontrará un nuevo destino.
Según las mismas fuentes, Paul, una de las figuras más relevantes en la historia reciente de la franquicia, tiene previsto retirarse al final de esta temporada, la número 21 de su carrera.
Una franquicia en barrena
En estos momentos, Clippers y jugador permanecen en una situación de espera. Paul ha sido enviado a Los Ángeles, pero no puede ser traspasado hasta el 15 de diciembre debido al contrato de un año y 3,6 millones que firmó en julio. Cortarlo tampoco resulta sencillo: la franquicia está solo 1,3 millones por debajo del primer apron, lo que les impediría firmar un reemplazo. Además, la liga obliga a mantener al menos 14 jugadores en plantilla durante 14 días consecutivos.
La opción de un posible buyout está sobre la mesa, aunque solo podría concretarse si otro equipo dispone de un hueco en su plantilla para incorporarlo. Entre las diez franquicias con un espacio disponible, únicamente los Hawks no están condicionados por el impuesto de lujo ni las restricciones de los aprons.