Luka Doncic asumió la responsabilidad de liderar la reconstrucción de Los Angeles Lakers tras la dura derrota en Navidad ante Houston Rockets. Después de la dura crítica pública del entrenador JJ Redick, Doncic dejó claro que entiende la urgencia de la situación y la necesidad de un cambio inmediato dentro del equipo en la NBA.
“No sé qué tiene que cambiar, pero definitivamente algo tiene que cambiar”, declaró tras el partido, en el que sumó 25 puntos. “Tenemos que descubrirlo. Todos tenemos que hablarlo. Sé que JJ dijo que va a ser incómodo… y así debe ser”.
Los Lakers (19-10) sufrieron una humillante derrota por 119-96 en casa el día de Navidad ante unos Rockets (18-10) que dominaron de principio a fin. Fue la tercera derrota consecutiva del equipo angelino y la sexta en los últimos diez encuentros.
Tal como ha ocurrido en partidos recientes, la defensa volvió a ser el principal problema. Houston tuvo seis jugadores con más de 13 puntos, incluido Amen Thompson con 26, mientras que Los Ángeles fue superado en los tableros por un contundente 48-25, reflejo de la falta de intensidad y compromiso colectivo.
Doncic insistió en que el equipo debe asumir responsabilidades, empezando por él mismo: “Tenemos que hablarlo. Probablemente será incómodo, pero todos tenemos que esforzarnos más, empezando por mí”, afirmó. “Tenemos que desafiarnos todos: a nosotros mismos y entre compañeros. No deberíamos jugar así. Tenemos que ser mejores”.

La baja de Austin Reaves
Con Austin Reaves enfrentando una posible ausencia prolongada debido a una lesión en la pantorrilla, la presión sobre Doncic y el vestuario aumenta aún más. Los Lakers deberán reaccionar pronto si no quieren que el mal momento se convierta en una crisis mayor.