Después de sufrir tres derrotas consecutivas de carácter abrumador, Los Angeles Lakers llevaron a cabo una reunión interna que, según fuentes del vestuario, dejó una sensación general de ser “decepcionante”. El encuentro, celebrado el sábado, fue encabezado por el entrenador JJ Redick, quien optó por un enfoque más orientado a la reflexión colectiva y a la búsqueda de reconexión dentro del grupo, antes que a una sesión de confrontación directa entre jugadores y cuerpo técnico.
Redick, que tras la derrota del día de Navidad ante Houston Rockets había prometido una charla “incómoda”, aprovechó esta instancia para asumir responsabilidades y trazar con mayor precisión las prioridades del equipo. El entrenador subrayó la necesidad urgente de actuar sobre tres frentes principales: reforzar la claridad defensiva, definir con mayor nitidez los roles individuales y recuperar una organización ofensiva sólida.
El propio Redick reconoció que la estructura del equipo se ha visto afectada desde el regreso de LeBron James, admitiendo que el sistema no ha funcionado como esperaba: “Mi prioridad número uno es la claridad de roles. Creo que desde que regresó LeBron James, no hemos estado tan organizados ofensivamente. Demasiadas posesiones aleatorias. Es culpa mía”.
La peor defensa de la NBA
Las dificultades del conjunto angelino se reflejan en los números. Desde el 1 de diciembre, los Lakers presentan la peor calificación defensiva de la liga, y han perdido seis de sus últimos diez encuentros como consecuencia de inconsistencias tanto en las rotaciones como en la ejecución de su plan de juego.
El panorama se complica aún más con la ausencia prolongada de Austin Reaves, quien estará fuera al menos cuatro semanas debido a una distensión de pantorrilla de grado 2. La baja supone un nuevo golpe para una plantilla ya golpeada por problemas físicos y ajustes constantes.
“Sí, es difícil, sobre todo; conozco las lesiones de pantorrilla. No es broma”, expresó Rui Hachimura. “(Reaves) tiene que ocuparse de eso primero. Pero el equipo, por supuesto, lo extrañaremos, su energía y lo que aporta ofensivamente”.

Hachimura también recordó la etapa de principios de temporada en la que el equipo debió competir sin LeBron, señalando que ahora deberán encontrar nuevamente producción desde distintos frentes. Durante la reunión, se revisaron conceptos y hábitos de campeonato trabajados desde el campamento de entrenamiento, así como los estándares de comunicación interna que el equipo busca sostener.
“Lo revisamos de nuevo e intentamos asegurarnos de que todos entendieran el significado de esto y aquello con más detalle. Así que creo que fue una buena reunión”, añadió el alero japonés.
Aun así, se percibe cierta tensión en el ambiente. LeBron James, Marcus Smart y Luka Doncic evitaron hablar con los medios tras la práctica del sábado, aunque Hachimura restó dramatismo a la situación y negó problemas de química en el equipo de cara al próximo duelo frente a Sacramento Kings.