Cuando una ventana de oportunidad se abre, hay que ir con todo a intentar aprovecharla. Detroit Pistons es consciente de que, al inicio de la temporada, no figuraba entre los principales candidatos al título NBA, pero el discurrir de las jornadas no hace más que demostrar el gran equipo que son, situándolos en una posición de privilegio. Buscan un traspaso que dé el impulso definitivo hacia el anillo.
Intentar mejorar cuando se es líder de la Conferencia Este puede sonar arriesgado, pero es necesario en la actual NBA. Hay señales tan evidentes del poderío de Detroit Pistons como de su inexperiencia en playoffs y la ausencia de un jugador de perímetro que pueda dar un salto cualitativo al equipo tanto en defensa como en ataque. Michael Porter Jr se antoja una meta plausible y muy interesante para los de LaMotown, que disponen de argumentos para convencer a Brooklyn Nets del traspaso.
Jugadores como Ivey, Harris o Stewart, así como rondas de Draft, pueden constituir un paquete comercial que provoque la llegada de Michael Porter a estos Detroit Pistons. Con la eterna amenaza que generan Cunningham y Duren, sumar una pieza letal en la posición de 3 o 4, permitiría al equipo de Michigan ser mucho más inquietantes para rivales como Knicks, Celtics o Cavs. Además, fichar a este jugador implica también que otros rivales no se refuercen.