El ambiente en el Target Center fue, comprensiblemente, extraño y apagado el domingo por la tarde. Aunque los Golden State Warriors se impusieron con claridad a los Minnesota Timberwolves por 111-85, con una diferencia cercana a los 30 puntos, el partido quedó en un segundo plano por todo lo que estaba ocurriendo fuera del pabellón, en las calles de Minneapolis.
Así lo reconoció el entrenador jefe de los Warriors, Steve Kerr, tras el encuentro. Según explicó, la atmósfera dentro del recinto era inusual y cargada de tristeza.
“Honestamente, lo que sentí fue que su grupo estaba sufriendo”, señaló Kerr, en declaraciones recogidas por ESPN. “La sensación en las gradas fue una de las más extrañas y tristes que he vivido en un partido. Se podía percibir un ambiente sombrío. Su equipo estaba afectado por todo lo que estaba pasando y por lo que la ciudad ha tenido que vivir. Fue muy triste. Fue una noche triste”.
El encuentro, que inicialmente estaba programado para el sábado, fue aplazado 24 horas por la NBA tras el tiroteo mortal de Alex Pretti, enfermero de 37 años del Departamento de Asuntos de los Veteranos, abatido por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE). Este suceso se produjo apenas semanas después de que otra agente de ICE disparara y matara a Renee Good, también de 37 años, en otro punto de la ciudad. Ambos casos, junto a operaciones y actividades más amplias de ICE en la región de Twin Cities, provocaron grandes protestas y manifestaciones.
Numerosas figuras y organizaciones del deporte se pronunciaron al respecto, entre ellas varios equipos de Minnesota y la Asociación Nacional de Jugadores de Baloncesto. La estrella del New York Liberty y cofundadora de Unrivaled, Breanna Stewart, mostró un cartel con el lema “Abolish ICE” antes de su partido del domingo. También se manifestaron en redes sociales el exjugador de los Timberwolves Karl-Anthony Towns y la estrella de los Indiana Pacers Tyrese Haliburton.
Tanto Kerr como el entrenador de los Timberwolves, Chris Finch, coincidieron en que disputar el partido el sábado no era apropiado. “Simplemente no parecía lo correcto”, afirmó Finch.
Antes del encuentro del domingo, Finch ofreció unas palabras visiblemente emocionado. “Por segunda vez en menos de tres semanas, hemos perdido a otro miembro querido de nuestra comunidad de la forma más inimaginable”, dijo. “Como organización, estamos destrozados por lo que estamos presenciando y soportando. Queremos transmitir nuestros pensamientos, oraciones y apoyo a la familia del señor Pretti, a sus seres queridos y a todos los afectados por una situación tan inconcebible en una comunidad que amamos profundamente”.
Stephen Curry, estrella de los Warriors, explicó que pasó buena parte del viernes y el sábado siguiendo las noticias. También relató que grabó con su teléfono a los manifestantes que caminaban por las calles cercanas al hotel del equipo, a temperaturas bajo cero.
“Fue impresionante ver la respuesta”, comentó Curry. “Las protestas pacíficas y la voz unificada que había hacían pensar que podían cambiar las cosas en una dirección más positiva. Luego te despiertas y ves lo que ha pasado. Hay muchos cambios que deben producirse, y cuando estás aquí, lo sientes”.
Antes del inicio del partido, los Timberwolves guardaron un minuto de silencio en memoria de Pretti. Durante ese momento, varios aficionados gritaron consignas contra ICE desde la grada.
Aunque el domingo volvieron a registrarse protestas en los alrededores del Target Center, el partido se disputó sin incidentes.
“Es muy difícil ver a tanta gente triste y afectada”, concluyó Kerr. “Vinieron al partido para intentar olvidar lo que está pasando, pero creo que nada desapareció para la ciudad ni para su equipo. Estaban sufriendo las consecuencias de todo ello”.