El traspaso de Jaren Jackson Jr. en los días previos al cierre del mercado llevó a pensar que Ja Morant sería el siguiente en abandonar Memphis, en pleno proceso de reconstrucción de los Grizzlies. Sin embargo, la operación nunca llegó a materializarse por una razón inesperada: el interés de la liga fue mucho menor de lo previsto.
Según la información disponible, los equipos no mostraron un interés real en hacerse con el base salvo que Memphis añadiera elecciones del draft como incentivo para asumir su contrato. Entre lesiones, suspensiones, su elevado salario y problemas de actitud, el valor de mercado del jugador ha caído de forma notable.
El periodista Brian Windhorst, de ESPN, llegó a calificar su valor de traspaso como “negativo”, lo que explica que las franquicias solo contemplaran la operación si recibían compensaciones adicionales junto al jugador.

El ‘no’ de Miami
Uno de los destinos que sonaba con fuerza, y que además era del agrado del propio Morant, era Miami. Sin embargo, el Heat decidió no avanzar en esa dirección. Según el periodista Barry Jackson, la franquicia estudió internamente la posibilidad de ficharlo, pero terminó descartándola por su contrato y su historial de lesiones.
Las cifras reflejan las dudas que genera el base: solo ha disputado 79 partidos en las últimas tres temporadas combinadas. Además, todavía le restan cerca de 100 millones de dólares por cobrar, incluidos 87 millones en los dos últimos años de su contrato. A lo largo de sus siete temporadas en Memphis, Morant ha acumulado tres suspensiones, un número que triplica sus victorias en series de playoffs, que ascienden a una. Memphis retomará la situación durante el próximo verano, cuando intentará nuevamente desprenderse del dos veces All-Star.