La NBA se encamina hacia el final de una sequía histórica. Han pasado ya 22 años desde la última expansión de la liga, cuando nacieron los Charlotte Bobcats en 2004, pero todo apunta a que la situación cambiará en breve. La competición se prepara para votar la incorporación de dos nuevas franquicias, con dos ciudades claramente situadas en cabeza para hacerse con las plazas.
Las Vegas y Seattle parten como las grandes candidatas para albergar los nuevos equipos y se perfilan como mercados capaces de funcionar con éxito desde el primer momento.
En el caso de Las Vegas, su crecimiento en el deporte profesional ha sido meteórico en los últimos años. Primero llegó la NHL con los Vegas Golden Knights; después, la ciudad acogió a los Raiders de la NFL en 2020; y en la MLB, los Oakland Athletics tienen previsto trasladarse allí en 2028 tras un periodo de transición de tres temporadas en Sacramento. La NBA parece ser la siguiente competición en aterrizar, previsiblemente a tiempo para la temporada 2027-28.
El posible regreso de Seattle
Seattle podría volver a la liga tras 18 años de ausencia. Los Seattle Supersonics disputaron su último partido en abril de 2008, poniendo fin a una etapa de cuatro décadas en la ciudad antes de trasladarse a Oklahoma City para convertirse en los Thunder a partir del curso 2008-09.
Durante su historia en la NBA, la franquicia vivió momentos destacados: alcanzó tres Finales (1978, 1979 y 1996) y conquistó el título en 1979, además de contar con figuras icónicas como Gary Payton, Shawn Kemp y Kevin Durant.
Las tarifas de expansión superarán previsiblemente los 5.000 millones de dólares por franquicia. El Consejo de Gobernadores de la NBA tiene previsto someter la decisión a votación oficial este verano.