Lo primordial es el bien colectivo, pero la NBA también, o más bien por encima de todo es una competición de jugadores. Shai Gilgeous-Alexander lo sabe bien y es consciente de que está cerca de verse privado de un privilegio supremo, como es optar al MVP, así como figurar en todos los Premios NBA que se reparten a final de temporada.
No resulta frívolo ni egoísta tener bien presente la importancia de este hecho. Shai Gilgeous-Alexander parte como uno de los grandes favoritos al galardón de mejor jugador de la temporada y sería una auténtica desgracia, tanto para él como para toda la NBA, que se viera privado de ello. La distensión abdominal que está condicionando su participación en los últimos encuentros podría terminar erigiéndose en un grave problema en este anhelo, así como en el de Oklahoma City Thunder.
Y es que los actuales líderes de la NBA no van sobrados. Son conscientes de lo importante que sería terminar la temporada regular con el mejor récord, tanto a nivel moral como logístico. Jugar todas las eliminatorias con el factor cancha sería importante, pero están viendo cómo Detroit Pistons y San Antonio Spurs ejercen una gran presión. Cada partido entraña ya cierta presión por lo que necesitan a Shai Gilgeos-Alexander en plena forma. Si se pierde tres partidos más, las consecuencias a nivel individual y colectivo pueden ser fatales.