La temporada de Ja Morant ha llegado a su fin antes de tiempo. Los Memphis Grizzlies anunciaron que el base no volverá a jugar este curso debido a un esguince en el ligamento colateral cubital de su codo izquierdo.
El jugador, dos veces All-Star, apenas ha podido disputar 20 partidos en la presente campaña, marcada nuevamente por los problemas físicos. La lesión se produjo el pasado 21 de enero, en el segundo encuentro que disputaba tras regresar de una ausencia de dos semanas provocada por molestias en el gemelo.
Ante la persistencia del dolor, Morant se sometió recientemente a una consulta médica para evaluar su situación. Como parte del tratamiento, se le recomendó una inyección de plasma rico en plaquetas con el objetivo de favorecer la recuperación del ligamento. La previsión del equipo es que pueda estar listo para el inicio de la temporada 2026-27.
La situación deportiva del base no ha pasado desapercibida dentro de la franquicia. Antes del cierre del mercado de febrero, los Grizzlies exploraron posibles opciones de traspaso, aunque no encontraron un interés significativo por parte de otros equipos.
Problemas físicos constantes
En términos de continuidad, los problemas se han acumulado en los últimos años. Morant ha disputado únicamente 79 partidos en las tres últimas temporadas, condicionado tanto por diversas lesiones como por sanciones. A pesar de ello, mantiene dos años de contrato por un total de 87 millones de dólares.
El nuevo contratiempo supone otro golpe para un jugador que, cuando ha estado disponible, ha demostrado ser una de las grandes figuras de la liga, pero cuya trayectoria reciente está marcada por la falta de regularidad.