Los Boston Celtics firmaron una victoria de peso al imponerse por 119-109 a los Oklahoma City Thunder, poniendo fin a la racha de 12 triunfos consecutivos del vigente campeón.
El gran protagonista fue Jaylen Brown, que anotó 31 puntos, 14 de ellos en un decisivo tercer cuarto que cambió el rumbo del partido. El escolta añadió además ocho rebotes y ocho asistencias, liderando la reacción de Boston tras el descanso.
A su lado, Jayson Tatum dejó atrás dos actuaciones discretas para rozar el triple-doble con 19 puntos, 12 rebotes y siete asistencias. Con este triunfo, los Celtics igualaron la serie de temporada regular entre los dos últimos campeones de la NBA.
Brown sigue firmando una temporada histórica. Con este partido alcanzó los 33 encuentros de 30 o más puntos, igualando a Paul Pierce en la quinta mejor marca de la historia de la franquicia en una temporada. Por delante aparecen nombres legendarios como Larry Bird y John Havlicek, mientras que el líder es su propio compañero Tatum.
El choque se decidió tras el paso por vestuarios. Boston entró al último cuarto con ventaja 88-83 y llegó a ampliarla hasta los 14 puntos. Oklahoma City recortó distancias hasta colocarse a seis con 1:30 por jugarse, pero una bandeja de Brown y dos tiros libres de Derrick White sentenciaron el encuentro.
En el conjunto visitante, Shai Gilgeous-Alexander volvió a brillar con 33 puntos y ocho asistencias. El base suma ya siete partidos consecutivos anotando al menos 30 puntos ante Boston, la mejor racha contra los Celtics desde que LeBron James encadenó nueve entre 2004 y 2008. Sin embargo, el Thunder acusó su falta de acierto exterior (12 de 37 en triples) y fue claramente superado en puntos tras rebote ofensivo (19-2).
Lu Dort aportó 14 puntos, mientras que Jalen Williams, en su segundo partido tras regresar de una lesión muscular que le mantuvo 16 encuentros fuera, se quedó en siete puntos.
Revancha de los Celtics
El duelo también sirvió como revancha para Boston, que había caído por dos puntos ante Oklahoma City dos semanas antes. En aquel partido, ambos equipos presentaban importantes bajas, algo que volvió a repetirse parcialmente en este segundo enfrentamiento.
Los Celtics lograron así su primera victoria ante un equipo con más de 40 partidos por encima del 50% de triunfos desde 2017, cuando derrotaron a los Golden State Warriors.
El entrenador Joe Mazzulla destacó la evolución de su equipo tras el encuentro, subrayando la mejora en la intensidad física, la organización ofensiva y el nivel defensivo, con la vista puesta ya en el próximo compromiso ante los Atlanta Hawks.