Sus prestaciones no bajan, el famoso muro del rookie ha sido inexistente en su caso y transmite unas sensaciones de poderío y madurez que han de ser premiadas. Kon Knueppel ha podido dar el golpe definitivo esta pasada madrugada con su actuación ante los Knicks, a su particular carrera con Cooper Flagg por el Rookie del Año.
Cada vez resulta más complicado poner en duda el merecimiento de este galardón para el escolta de Charlotte Hornets. Se ha convertido en el único jugador menor de 22 años en toda la historia de la NBA capaz de anotar 250 triples en una temporada y camina con decisión a poner cerco a los 300 que solo han sobrepasado leyendas como Curry. Esto adquiere una relevancia extra si atendemos al impacto que están teniendo sus actuaciones individuales en el equipo.
250 THREES for Kon Knueppel ‼️
— ESPN Insights (@ESPNInsights) March 27, 2026
The ONLY player 22 or younger in NBA history to hit 250 in a season 🤯 🔥 pic.twitter.com/fznhoG77Ix
Y es que Charlotte Hornets no para de mejorar sus prestaciones y se está consolidando como un equipo de play-in en la parte alta de la Conferencia Este, ganando más opciones de disputar la postemporada. Nadie duda de la grandeza de Cooper Flagg y del mérito que tiene lo que ha hecho este curso, máxime teniendo en cuenta los condicionantes de su equipo, pero este premio tiene que ser para un Kon Knueppel que está haciendo méritos de sobra para conseguirlo