Los Chicago Bulls han decidido cortar este lunes al escolta Jaden Ivey por “conducta perjudicial para el equipo”, apenas unas horas después de que el jugador publicara en redes sociales un extenso vídeo con mensajes religiosos y comentarios contrarios al colectivo LGBTQ.
La franquicia tomó la decisión tras una mañana en la que Ivey realizó una retransmisión en directo en su cuenta de Instagram, en la que criticó abiertamente a la NBA por promover el Mes del Orgullo. En su intervención, el base afirmó que la liga celebra lo que calificó como “injusticia”, en referencia a las iniciativas vinculadas a la comunidad LGBTQ.
Horas más tarde, en otro directo, el jugador cuestionó la decisión de los Bulls de prescindir de él. Ivey aseguró no entender el motivo de la medida y sugirió que el equipo no estaba de acuerdo con su postura sobre estos temas. También se preguntó qué acciones concretas había llevado a cabo que pudieran considerarse perjudiciales para el grupo o sus compañeros.
El jugador, de 24 años, había llegado a Chicago procedente de los Detroit Pistons antes del cierre del mercado del pasado mes. Elegido con el número 5 del draft de 2022, Ivey tuvo protagonismo en sus primeras temporadas en Detroit, aunque los problemas en la rodilla limitaron su participación a 30 partidos en la campaña 2024-25 y le hicieron perderse el inicio del presente curso.
Su etapa en los Bulls ha sido muy breve. Apenas disputó cuatro partidos con el equipo y no jugaba desde el 11 de febrero, antes del parón del All-Star. La pasada semana, la franquicia anunció que no volvería a jugar en lo que restaba de temporada debido a molestias en la rodilla izquierda.
En lo deportivo, ya había señales de una situación complicada. El 19 de febrero, en un partido ante Toronto, Ivey no jugó por decisión técnica, algo inédito hasta entonces en su carrera. Tras ese encuentro, el propio jugador reconoció en el vestuario que ya no se sentía el mismo, vinculando ese cambio a su fe religiosa.
Durante su etapa en Detroit, Ivey ya se había mostrado abierto respecto a sus creencias, pero en Chicago su discurso se intensificó. Según fuentes citadas por ESPN, dentro del equipo se percibía que su actitud resultaba excesivamente insistente en el vestuario. Sus intervenciones en redes sociales, a menudo cercanas a una hora de duración, abordaban temas diversos como la religión, la depresión, la música, el aborto o críticas a otras confesiones.
El entrenador Billy Donovan explicó antes del partido ante San Antonio que, cuando el equipo incorporó a Ivey, existía la intención de que formara parte del proyecto a largo plazo. Sin embargo, también subrayó la necesidad de mantener estándares profesionales y de respeto dentro del grupo.
Sin acuerdo de renovación con Detroit el pasado verano, Ivey afronta ahora un futuro incierto. Tras su salida de los Bulls, será agente libre de cara al próximo mercado estival.