Los Dallas Mavericks han respondido de forma contundente a las declaraciones del entrenador de los Los Angeles Lakers, JJ Redick, quien cuestionó el trabajo del equipo médico texano tras la lesión de Austin Reaves.
La polémica surgió a raíz de la resonancia magnética (MRI) que el escolta de los Lakers se realizó el pasado fin de semana bajo la supervisión del personal médico de Dallas. Según Redick, el primer estudio no se llevó a cabo correctamente, lo que obligó a repetir la prueba para confirmar un esguince de grado 2 en el oblicuo izquierdo.
Sin embargo, la franquicia de Texas negó cualquier error. En un comunicado, los Mavericks aseguraron que su equipo médico siguió los protocolos habituales en este tipo de situaciones. “Nuestro equipo médico siguió los protocolos estándar de imagen en base a la información proporcionada en ese momento. No hubo ningún error en el escaneo realizado”, señalaron.
Redick había sido especialmente crítico tras un entrenamiento en el campus de la Southern Methodist University. “No sé cómo funciona la cadena de mando en el sistema de imagen de Dallas, pero escanearon la zona equivocada. No fue un error nuestro. Fuimos explícitos sobre qué debía examinarse”, afirmó el técnico.
No obstante, el entrenador suavizó posteriormente su postura antes del partido frente a los Oklahoma City Thunder. “Al final conseguimos la imagen que necesitábamos. Agradecemos la colaboración, como ocurre durante toda la temporada entre equipos. Vamos a seguir adelante”, explicó.
La lesión de Reaves
Reaves sufrió la lesión durante la primera mitad de la contundente derrota de los Lakers por 139-96 ante Oklahoma City. A pesar del percance, regresó a la pista y terminó el encuentro como máximo anotador de su equipo con 15 puntos en 27 minutos.
Aunque la franquicia angelina no ha establecido un calendario oficial para su regreso, más allá de descartarlo para lo que resta de temporada regular, diversas fuentes sitúan su periodo de baja entre cuatro y seis semanas.
Con un balance de 50-28, los Lakers ocupan actualmente la cuarta posición de la Conferencia Oeste, a falta de cuatro partidos. El equipo se mantiene en la pelea por el tercer puesto, que ocupa Denver Nuggets, a medio partido de distancia, aunque con ventaja en el desempate por haber ganado la serie de la temporada.
El calendario final de los angelinos incluye un duelo ante Oklahoma City, seguido de un exigente tramo con visita a los Golden State Warriors, partido en casa ante los Phoenix Suns y cierre de la fase regular frente a los Utah Jazz.