El final de la desastrosa campaña de los Milwaukee Bucks ha traído consigo la primera gran consecuencia: la destitución de su entrenador, Doc Rivers, apenas concluido el curso regular. La franquicia cerró la temporada con un pobre balance de 32-50, muy lejos siquiera de aspirar a los puestos de playoff. Un rendimiento que ha precipitado la salida del técnico, convirtiéndose en el primero en caer tras el final de la temporada.
En su etapa de algo más de dos años al frente del equipo, Rivers firmó un registro de 97 victorias y 103 derrotas. Durante ese periodo, los Bucks encadenaron dos eliminaciones claras en primera ronda y, en esta última campaña, ni siquiera lograron clasificarse para el Play-In. La salida del entrenador llega pocos días después de un episodio mediático en el que Rivers criticó duramente al periodista de ESPN Shams Charania, al que acusó de publicar información “inexacta” sobre un supuesto ambiente tóxico en el vestuario.
Sin embargo, una voz autorizada dentro de la organización, el comentarista y leyenda del equipo Marques Johnson, fue contundente: “Es tan tóxico como parece. Es una mala situación”.

Giannis, el siguiente en la lista
En el centro de ese ambiente aparece Giannis Antetokounmpo, cuya continuidad en Milwaukee está cada vez más en duda. El jugador y la franquicia han mantenido desacuerdos en las últimas semanas sobre su estado físico y su posible regreso a las pistas. El ala-pívot no juega desde el 15 de marzo y todo apunta a que podría haber disputado ya su último partido con los Bucks.
Pese a su destitución como entrenador, no se descarta que Rivers continúe vinculado a la organización. Según el periodista Michael Scotto, existe la posibilidad de que asuma un papel aún por definir dentro de la directiva del club. Milwaukee se adentra así en un verano lleno de incertidumbre, con decisiones clave por tomar tanto en el banquillo como en el futuro de su principal estrella.