Los Washington Wizards encaran el cierre de la temporada 2025-26 en plena dinámica de reconstrucción extrema. El equipo llega al último partido con una racha de nueve derrotas consecutivas, asegurando el peor balance de toda la NBA y una probabilidad del 14% de hacerse con el número uno del Draft en el sorteo del próximo mes.
La situación se refleja también en el parte médico presentado para el último encuentro del curso, con hasta diez jugadores incluidos. Entre ellos, nombres como Trae Young, Anthony Davis, Tre Johnson, Bilal Coulibaly, Alex Sarr, Tristan Vukcevic, Kyshawn George, D'Angelo Russell y Cam Whitmore no estarán disponibles, mientras que Anthony Gill es duda.
Pese a este cierre plagado de ausencias, la mayoría de estos jugadores regresarán la próxima temporada. No será el caso de algunos integrantes actuales de la plantilla. La franquicia ya empieza a definir qué piezas no formarán parte del nuevo proyecto liderado por Young y Davis.
D’Angelo Russell, sin hueco
Llegado en el traspaso de Anthony Davis, Russell no ha disputado ni un solo partido con Washington, pese a las dificultades del equipo para completar rotaciones durante el curso.
El base cuenta con una opción de jugador de seis millones de dólares para la próxima temporada, pero la presencia de Trae Young como director de juego titular le deja sin espacio en la rotación. Todo apunta a que buscará un nuevo destino este verano.

Jaden Hardy, rendimiento sin continuidad
Otro jugador incorporado desde Dallas en la misma operación, Jaden Hardy ha aprovechado sus minutos para mostrar su capacidad ofensiva, con 12,9 puntos por partido y un 41,8% en triples en apenas 20 minutos de media.
Sin embargo, la acumulación de talento exterior —con Young al mando y jóvenes con gran proyección como Tre Johnson y Bub Carrington— reduce notablemente sus opciones de continuidad. El club intentará traspasarlo.
Justin Champagnie, víctima de la saturación
El alero no drafteado ha encontrado en Washington una oportunidad para asentarse como pieza de rotación, cumpliendo con solvencia cuando ha tenido minutos.
Aun así, la previsión de una plantilla más completa y el exceso de jugadores en su posición complican su permanencia. Con un contrato asequible de 2,6 millones y una opción de equipo para 2027, podría atraer el interés de otras franquicias.
Con el peor balance de la liga asegurado y opciones reales de acceder al número uno del Draft, los Wizards ya miran al futuro. La reconstrucción en torno a sus nuevas estrellas está en marcha, y las decisiones de este verano serán clave para definir el rumbo del proyecto.