Los Angeles Lakers, mermados por las lesiones, firmaron otra sólida actuación defensiva para imponerse por 101-94 a los Houston Rockets y tomar una sorprendente ventaja de 2-0 en su serie de primera ronda de la Conferencia Oeste.
Las bajas de Luka Doncic y Austin Reaves en las últimas semanas de la temporada regular habían reducido notablemente las expectativas sobre el equipo angelino de cara a los playoffs. Sin embargo, los Lakers han respondido con carácter y disciplina en este inicio de eliminatoria.
El liderazgo de LeBron James, junto al rendimiento de Marcus Smart y Luke Kennard, resultó determinante para asegurar el segundo triunfo consecutivo ante unos Rockets liderados por un Kevin Durant que regresaba tras no jugar el Game 1 pero que no pudo hacer nada para evitar otra derrota de su decepcionante equipo.
James finalizó el encuentro con 28 puntos, mientras que Smart aportó 25 y Kennard sumó 23, sosteniendo el ataque de unos Lakers que se aferran a sus opciones de avanzar en la serie.
La clave de LeBron James
"Por duro que jugamos en el primer partido, sabíamos que teníamos que doblar ese esfuerzo en el segundo", señaló James tras el encuentro.
"Ellos iban a salir con urgencia, así que nosotros teníamos que estar aún más necesitados. Creo que hicimos un gran partido".
El veterano jugador también puso el foco en el siguiente compromiso: "Nuestra mentalidad ahora está centrada en el tercer partido. Sabemos que vamos a un ambiente hostil. Los equipos suelen rendir mejor en casa que fuera, así que tenemos que estar preparados".
El tercer partido de la serie se disputará el viernes en Houston.