La situación de Houston Rockets se ha complicado al máximo tras el derrumbe en los minutos finales del tercer partido, una derrota que les deja 3-0 abajo frente a Los Angeles Lakers en esta primera ronda de Playoffs NBA 2026. Sin margen de error y al borde de la eliminación, el equipo texano afronta ahora otra gran incertidumbre: la disponibilidad de Kevin Durant para el cuarto encuentro.
El técnico Ime Udoka no despejó dudas tras la derrota en casa y fue directo al grano cuando se le preguntó por su estrella: “Incierta”. Una palabra que resume el momento delicado que atraviesa Houston, tanto en lo competitivo como en lo físico.
Durant no ha podido tener continuidad en la serie. El alero arrastra un esguince en el tobillo izquierdo que se produjo en una acción defensiva, cuando intentaba taponar un lanzamiento de Luke Kennard. Esa dolencia se suma a la contusión en la rodilla que ya le había dejado fuera del primer partido, sufrida durante un entrenamiento previo al inicio de la eliminatoria.
El resultado es claro: dos ausencias en tres partidos y ahora una gran incógnita de cara al cuarto duelo, justo cuando su equipo necesita una reacción inmediata para seguir con vida.

Un ataque sin respuestas
Más allá del impacto individual de Durant, su ausencia ha dejado al descubierto los problemas ofensivos de Houston. El equipo no ha logrado encontrar fluidez en ningún momento de la serie, ni siquiera en el único encuentro en el que el alero pudo estar sobre la pista.
Los números reflejan esa dificultad: los Rockets están promediando alrededor de 100 puntos por partido, una cifra baja para el contexto actual de la NBA y claramente insuficiente en una serie de este nivel. A ello se suma un pobre 39,6% en tiros de campo, que evidencia la falta de eficacia general.
El problema se agrava aún más desde el perímetro. El equipo apenas alcanza un 28,7% en triples, un dato que limita cualquier intento de remontada y facilita el trabajo defensivo de su rival.
Contra las cuerdas
Con la serie al borde de la barrida y sin certezas sobre el estado de su principal referente, Houston afronta el cuarto partido en una situación límite. La posible ausencia de Durant no solo afecta al talento ofensivo, sino también al equilibrio general del equipo.
Todo queda ahora pendiente de su evolución física, mientras los Rockets buscan respuestas urgentes para evitar un final prematuro en la eliminatoria.