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Chus Bueno busca unir Euroliga y NBA sin fragmentar el baloncesto

Durante su intervención, abordó las necesidades deportivas y económicas del sector, además de desvelar pistas sobre los próximos movimientos de la competición continental.

Chus Bueno busca unir Euroliga y NBA sin fragmentar el baloncesto

La Euroliga atraviesa un momento decisivo en su historia. Chus Bueno, que asume el cargo de CEO tras años de vinculación con la competición, compareció en el Sports Summit 2026 celebrado en Madrid para explicar hacia dónde se dirige el baloncesto europeo y cómo se posiciona ante los desafíos que plantea la relación con la NBA.

El directivo español lleva doce años ligado a la organización, período en el que ha presenciado la evolución de la competición y ha desarrollado una profunda comprensión del ecosistema del baloncesto profesional. "Tengo un poco de NBA en mi ADN", reconoció Bueno durante su intervención, reflejando la influencia que el modelo norteamericano ejerce en su pensamiento estratégico sobre el futuro de la competición continental.

Para explicar la complejidad de la situación actual, Bueno utilizó una metáfora reveladora: la de dos casas ya construidas que ahora deben encontrar la mejor forma de coexistir. "He llegado a la Euroliga cuando hay dos casas acabadas, una lo está y otra casi, y ahora hay que decir en este terreno qué casa encaja mejor", expresó el CEO. Esta analogía refleja la realidad de que tanto la NBA como la Euroliga tienen procesos muy avanzados y estructuras consolidadas que dificultan una fusión rápida.

Los procesos de transformación con la NBA están en estadios muy desarrollados, lo que complica el objetivo de integrar ambas organizaciones en un único proyecto. Sin embargo, Bueno mantiene una comunicación fluida y constante con sus homólogos estadounidenses. "Yo hablo con ellos todas las semanas, tengo relación personal además de profesional", señaló, subrayando que el diálogo es permanente y que ambas partes comparten mensajes similares en público.

Un argumento central en el discurso de Bueno es la convicción de que la fragmentación del baloncesto profesional internacional resultaría contraproducente. El propio Adam Silver, comisionado de la NBA, ha expresado públicamente esta misma idea. "Todos sabemos que fragmentar destruye valor y crea fricción. Si lo podemos evitar… sabemos que lo más importante sería evitarlo", manifestó Bueno, haciendo eco de las declaraciones del máximo responsable de la liga estadounidense.

Esta posición refleja una comprensión compartida en los círculos directivos del baloncesto mundial: la competencia sin coordinación genera ineficiencias, duplicación de esfuerzos y, en última instancia, reduce el atractivo general del deporte. La fragmentación no solo afecta a los ingresos, sino que también genera fricciones innecesarias entre organizaciones que comparten intereses fundamentales.

Aunque reconoce que ambas organizaciones tienen sus propios planes estratégicos, Bueno ve oportunidades de colaboración que podrían beneficiar a todas las partes. "Ellos tienen su plan, nosotros el nuestro, y tienen que entenderlo también", precisó, dejando claro que no se trata de subordinación, sino de coexistencia respetando las particularidades de cada competición.

La visión de Bueno para el futuro pasa por aprovechar las fortalezas distintivas de ambos modelos. "Lo más fácil sería coger a los clubes europeos que tienen historia, fanbase y ver cómo el dinero y la forma de operar que es muy eficiente, que es la NBA, y la gente de Europa que tiene buenos planes, se pueda acelerar ese crecimiento trabajando juntos", explicó durante su intervención en el foro madrileño.

Esta aproximación sugiere que la solución no pasa por la absorción de una competición por otra, sino por identificar sinergias donde el modelo operativo de la NBA, reconocido por su eficiencia económica, pueda complementar la riqueza histórica y la base de aficionados de los clubes europeos. El resultado sería una aceleración del crecimiento del baloncesto profesional en el viejo continente sin perder su identidad.

Incertidumbre y próximos pasos

A pesar del optimismo relativo, Bueno reconoce que el camino no está garantizado. "Si este approach puede conseguirse pronto… hay que trabajar mucho. Vamos a ver si se consigue, y si no cada uno tiene su plan", concluyó, dejando abierta la posibilidad de que las negociaciones no prosperen y que ambas organizaciones continúen desarrollando estrategias independientes.

El CEO de la Euroliga fue interrogado frecuentemente sobre esta cuestión, lo que indica el interés generalizado en el sector. "Es la pregunta que recibo cada día", bromeó Bueno, reflejando la expectativa que genera cualquier movimiento que implique a las dos principales competiciones de baloncesto profesional a nivel mundial.

La intervención de Bueno en el Sports Summit 2026 de Madrid ha proporcionado claridad sobre la postura de la Euroliga: existe voluntad de colaboración, reconocimiento de las complejidades implicadas, y una estrategia basada en el diálogo constante. Sin embargo, el resultado final dependerá de la capacidad de ambas organizaciones para encontrar un terreno común que respete sus estructuras existentes mientras genera valor compartido para el baloncesto profesional europeo y mundial.