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¿Qué le espera a Baba Miller en Los Angeles Clippers? Así encaja el español en su nuevo equipo
Analizamos cuál puede ser el encaje táctico de Baba Miller en unos Clippers en los que buscará la oportunidad de asentarse en la NBA.
Baba Miller ya es jugador de Los Angeles Clippers. El alero español fue seleccionado con el pick 36 del Draft NBA 2026, convirtiéndose en el tercer representante nacional elegido este año tras Aday Mara y Sergio de Larrea. Ahora comienza el verdadero desafío: hacerse un hueco en una de las franquicias más competitivas de la Conferencia Oeste y demostrar que puede convertirse en un jugador importante dentro de la NBA.
Aunque no fue elegido en la primera ronda, la sensación es que Miller aterriza en un contexto bastante favorable. Los Clippers llevaban tiempo siguiéndole, conocen perfectamente su perfil y consideran que posee unas características muy difíciles de encontrar en un jugador de su tamaño. A partir de ahora, todo dependerá de su capacidad para adaptarse al ritmo de la competición y convencer a un cuerpo técnico que acostumbra a exigir mucho a los jóvenes antes de otorgarles minutos.
Un perfil que encaja muy bien con lo que buscan los Clippers
Si algo ha destacado Lawrence Frank, presidente de operaciones de la franquicia, tras el Draft es precisamente aquello que convierte a Baba en un jugador diferente. Los Clippers valoran enormemente su capacidad para defender varias posiciones, su inteligencia para mover el balón, la facilidad para leer el juego y una versatilidad que encaja perfectamente con el baloncesto actual. No buscan un anotador compulsivo, sino un jugador capaz de hacer muchas cosas bien y elevar el rendimiento colectivo del equipo.
Precisamente esa ha sido una de las señas de identidad del mallorquín durante toda su etapa universitaria. En Cincinnati se convirtió en el primer jugador desde Oscar Robertson en liderar al programa simultáneamente en puntos, rebotes y asistencias durante una temporada, una muestra evidente de que su impacto va mucho más allá de las estadísticas tradicionales. Su combinación de 2,11 metros de altura, manejo de balón y visión de juego le permite actuar prácticamente como un exterior en numerosas acciones, algo que cada vez valoran más las franquicias NBA.
Eso sí, todavía existen aspectos por pulir. El lanzamiento exterior continúa siendo el principal punto de mejora y será probablemente el apartado que más trabajo requiera durante sus primeros meses como profesional. Si consigue estabilizar ese tiro de tres puntos, sus posibilidades de consolidarse en la rotación crecerán considerablemente.
La competencia por los minutos será exigente
Llegar a unos Clippers supone aterrizar en una plantilla diseñada para competir desde el primer día. Eso significa que Baba difícilmente dispondrá de un papel importante desde el inicio de la temporada, pero también que podrá desarrollarse rodeado de jugadores muy experimentados.
Las posiciones de alero y ala-pívot continúan teniendo nombres importantes dentro del equipo, aunque existen varios interrogantes que podrían abrir oportunidades. El futuro de John Collins sigue sin resolverse definitivamente, Nicolas Batum afronta el tramo final de su carrera y la situación de Kawhi Leonard continúa generando incertidumbre tras un verano especialmente convulso. Ese contexto puede favorecer que los Clippers apuesten por dar minutos progresivamente a perfiles jóvenes como el español.
Además, Baba cuenta con una ventaja importante respecto a otros rookies. No necesita dominar el balón para aportar. Puede defender, rebotear, correr la pista, generar desde el pase y ocupar distintos roles según las necesidades del equipo. Esa capacidad para adaptarse suele ser uno de los factores que más ayudan a un jugador de segunda ronda a encontrar minutos en una plantilla competitiva.
La G League puede formar parte del proceso
Resulta muy probable que los Clippers diseñen un plan de desarrollo progresivo para Baba Miller. La franquicia lleva años utilizando con éxito su equipo afiliado en la G League como puente entre el baloncesto universitario y la NBA, permitiendo que muchos jugadores acumulen minutos y confianza antes de incorporarse definitivamente a la rotación.
No sería, en absoluto, una mala noticia.
De hecho, varios jugadores importantes de la actual plantilla angelina siguieron exactamente ese camino. Jordan Miller, por ejemplo, fue elegido en el puesto 48 del Draft de 2023 y pasó buena parte de sus primeros años alternando la NBA y la G League hasta consolidarse como un jugador útil dentro de la rotación. Ese tipo de desarrollo es precisamente el que los Clippers intentan repetir con Baba.
La organización no parece tener prisa. Prefiere que el español llegue preparado antes que acelerar un proceso que puede resultar decisivo para su carrera.
El pick 36 demuestra que todavía hay mucho margen para triunfar
Existe una tendencia bastante extendida a pensar que salir en la segunda ronda reduce enormemente las opciones de consolidarse en la NBA. La historia demuestra exactamente lo contrario.
Sin ir más lejos, jugadores como Herb Jones, elegido con el pick 35 en 2021, se han convertido en titulares indiscutibles y uno de los mejores especialistas defensivos de toda la liga. Jalen Brunson, seleccionado en el puesto 33 del Draft de 2018, ha terminado siendo uno de los mejores bases de la NBA y un candidato habitual al All-NBA. Incluso Leonard Miller, escogido en el puesto 33 en 2023, ha conseguido mantenerse dentro de la liga y continúa desarrollando una carrera interesante.
Todos ellos sirven como ejemplo de que el verdadero trabajo comienza después del Draft. La diferencia entre ser elegido en el puesto 28 o en el 36 suele ser mucho menor de lo que parece, especialmente cuando hablamos de jugadores con experiencia universitaria y un perfil tan adaptable como el de Baba.
Un contexto ideal para consolidarse
Probablemente no exista una franquicia perfecta para un jugador joven, pero los Clippers reúnen varios elementos que invitan al optimismo. La organización llevaba tiempo siguiéndole, conoce perfectamente cuáles son sus fortalezas y parece tener un plan bastante definido para su desarrollo. Además, Baba llega con un perfil muy apreciado por el cuerpo técnico: un jugador inteligente, solidario, capaz de defender varias posiciones y de hacer mejores a sus compañeros sin necesidad de monopolizar el balón.
Su objetivo durante la próxima temporada no debería ser convertirse inmediatamente en un jugador importante de la rotación. La prioridad pasa por adaptarse al ritmo físico de la NBA, mejorar el tiro exterior y aprovechar cada oportunidad que reciba. Si consigue avanzar en esos aspectos, el pick 36 puede terminar convirtiéndose en uno de los grandes aciertos del Draft.
Después de que Aday Mara y Sergio de Larrea fueran elegidos en primera ronda, Baba Miller completa un año extraordinario para el baloncesto español. Quizá haya tardado unas posiciones más en escuchar su nombre, pero su destino invita a pensar que dispone de un escenario muy favorable para construir una carrera larga y exitosa en la mejor liga del mundo.