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Tyrese Haliburton estará listo para el inicio de temporada NBA

El carismático y talentoso base estará listo para empezar la temporada con Indiana Pacers. ¿Qué expectativas hay en torno a su vuelta?

Tyrese Haliburton jugará desde el inicio de temporada. Foto: gettyimages

Tyrese Haliburton estará disponible para el comienzo de la próxima temporada de la NBA. Después de romperse el tendón de Aquiles durante las Finales, el base de Indiana Pacers ha acelerado su recuperación hasta el punto de recibir el visto bueno para disputar el partido inaugural del curso en octubre. La noticia supone un enorme alivio para una franquicia que vuelve a ilusionarse con la posibilidad de competir entre los mejores del Este si su gran estrella consigue recuperar el nivel que exhibía antes de la lesión.

Y es que Haliburton no estaba firmando una temporada cualquiera. El director de juego había alcanzado una madurez competitiva extraordinaria y estaba guiando a Indiana hacia un anillo que parecía cada vez más posible. Su lesión cambió el destino de aquellas Finales, pero no ha borrado la sensación de que los Pacers poseen uno de los proyectos más prometedores de toda la NBA si su líder vuelve a ser el mismo jugador.

La lesión frenó al mejor Haliburton

El momento en el que se produjo la lesión explica perfectamente el impacto que tuvo.

Haliburton estaba jugando el mejor baloncesto de su carrera. Había encontrado un equilibrio casi perfecto entre dirección, anotación y liderazgo, convirtiéndose en el auténtico motor del espectacular juego ofensivo de los Pacers.

Los números reflejan hasta qué punto dominaba el ritmo de los partidos.

Durante los cuatro últimos meses del camino de Indiana hacia las Finales, acumuló un extraordinario balance de 428 asistencias por únicamente 79 pérdidas, una cifra prácticamente inalcanzable para cualquier base de la NBA y que resume mejor que ninguna otra estadística el control absoluto que ejercía sobre cada posesión.

Su capacidad para acelerar el juego, encontrar siempre al compañero mejor situado y tomar casi siempre la decisión correcta convirtió a Indiana en uno de los equipos más difíciles de defender de toda la liga.

La gran incógnita es el tendón de Aquiles

Ahora llega el momento más complicado.

Pocas lesiones generan tanta incertidumbre como la rotura del tendón de Aquiles. La historia reciente demuestra que muchos jugadores consiguen volver a competir, pero no todos recuperan la explosividad, la confianza y la continuidad que tenían antes de pasar por el quirófano.

En el caso de Haliburton existe un motivo para el optimismo.

Su juego nunca ha dependido exclusivamente del físico. Lo que le convierte en una superestrella es su visión, su inteligencia táctica, la velocidad con la que procesa cada acción y una lectura del juego que muy pocos bases poseen en toda la NBA.

Aunque pueda necesitar algunos meses para recuperar completamente las sensaciones, esas cualidades deberían permitirle seguir siendo un jugador diferencial incluso si pierde una pequeña parte de su explosividad.

Un líder capaz de cambiar el techo de Indiana

La diferencia entre unos Pacers con Haliburton al cien por cien y unos Pacers sin él es enorme.

Con su base en plenitud, Indiana vuelve a ser uno de los proyectos más atractivos de la Conferencia Este. Su estilo de juego, basado en el ritmo alto, el movimiento constante del balón y una circulación ofensiva casi imposible de frenar, gira completamente alrededor de su director de orquesta.

Cuando Haliburton juega a su mejor nivel, todos los demás parecen mejores.

Los tiradores reciben lanzamientos más cómodos, los interiores encuentran espacios para finalizar cerca del aro y el equipo juega con una confianza contagiosa que explica por qué fue capaz de plantar cara a cualquiera durante los pasados playoffs.

Por eso, su regreso cambia completamente las expectativas de la franquicia.

Indiana vuelve a pensar en lo más alto

Si Haliburton recupera la versión que mostró antes de lesionarse, los Pacers tienen argumentos para volver a competir por el campeonato.

La plantilla mantiene una base muy sólida, el grupo ha adquirido una experiencia enorme tras alcanzar las Finales y el crecimiento de varios jóvenes permite pensar que el equipo todavía no ha tocado techo.

Naturalmente, nadie puede asegurar que Haliburton vuelva a ser exactamente el mismo desde el primer partido. Lo más razonable es esperar una adaptación progresiva después de una lesión tan grave.

Pero incluso una versión cercana a la que maravilló durante la pasada campaña bastaría para situar nuevamente a Indiana entre los grandes aspirantes del Este.

La temporada más importante de su carrera

Más allá de los resultados colectivos, el próximo curso marcará un antes y un después para Haliburton.

Será la primera oportunidad para demostrar que puede superar una de las lesiones más temidas del deporte profesional y volver a liderar un proyecto con aspiraciones reales al anillo.

La presión será enorme, pero también lo será la ilusión.

Antes de romperse el tendón de Aquiles, Tyrese Haliburton estaba construyendo una de las temporadas más brillantes que se recuerdan para un base moderno. Su manera de entender el baloncesto, siempre priorizando el pase imposible, el ritmo vertiginoso y la decisión correcta, había convertido a los Pacers en uno de los equipos más especiales de la NBA.

Ahora tiene la oportunidad de retomar esa historia justo donde la dejó. Si vuelve a sentirse libre sobre la pista y recupera su mejor versión, Indiana volverá a tener motivos para soñar con conquistar el primer campeonato NBA de su historia.