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Milwaukee Bucks se hunde tras la salida de Antetokounmpo: nadie quiere a sus principales activos

El futuro de los Bucks pinta muy mal después de la salida de Antetokounmpo, sin que parezca factible, ni siquiera, el inicio de una reconstrucción este curso.

Kyle Kuzma no interesa en la NBA. Foto: gettyimages

La situación de Milwaukee Bucks se complica cada día un poco más. Después de la marcha de Giannis Antetokounmpo, la franquicia afronta un futuro lleno de incertidumbre y sin una hoja de ruta clara para reconstruir el proyecto. El último contratiempo llega desde el mercado de traspasos, donde los Bucks están intentando desprenderse de Myles Turner y Kyle Kuzma, dos de los jugadores con más cartel de la plantilla, pero la respuesta del resto de la NBA está siendo muy preocupante: prácticamente no existe interés por ninguno de ellos.

La información de Evan Sidery refleja el complicado momento que atraviesa la organización. Milwaukee busca liberar masa salarial, acumular activos y empezar a redefinir su plantilla tras perder al jugador que había sostenido el proyecto durante más de una década. Sin embargo, el mercado está dejando claro que la franquicia tiene muchas más dificultades de las esperadas para dar ese primer paso, lo que amenaza con prolongar durante años una etapa muy delicada.

Un proyecto sin rumbo tras la salida de Giannis

Perder a Antetokounmpo siempre iba a tener consecuencias.

No solo desaparece uno de los tres mejores jugadores del mundo, sino también la identidad competitiva que había definido a los Bucks durante las últimas temporadas. Toda la estructura deportiva estaba diseñada para maximizar las opciones del griego y competir por el campeonato año tras año.

Ahora, esa estrategia ha quedado completamente obsoleta.

La franquicia necesita iniciar una reconstrucción, pero tampoco dispone de una base joven especialmente ilusionante sobre la que construir el futuro. Esa sensación de vacío es la que explica que muchos analistas consideren que Milwaukee atraviesa uno de los momentos más complicados de toda la NBA.

Ni Turner ni Kuzma encuentran comprador

La intención de los Bucks era relativamente sencilla.

Traspasar a Myles Turner y Kyle Kuzma para obtener flexibilidad y comenzar a acumular recursos de cara al futuro.

El problema es que el mercado no está respondiendo.

Según las últimas informaciones, muy pocas franquicias han mostrado interés real por incorporar a cualquiera de los dos jugadores, lo que deja a Milwaukee prácticamente bloqueado.

En el caso de Turner, la operación resulta especialmente complicada por su contrato, que se extiende hasta 2029 e incluye además una cláusula que incrementa su salario en caso de traspaso mediante un 15% de trade kicker. Aunque sigue siendo un pívot de enorme nivel defensivo y capaz de abrir el campo con su lanzamiento exterior, muchas organizaciones consideran demasiado elevado el compromiso económico que supone su incorporación.

La situación de Kyle Kuzma es algo diferente.

Su contrato expira al término de la temporada y eso podría convertirlo en una pieza mucho más atractiva conforme se acerque el cierre del mercado de febrero. Sin embargo, en estos momentos tampoco está despertando el interés que Milwaukee esperaba.

Reconstruir también cuesta si nadie quiere tus activos

Uno de los grandes errores al analizar una reconstrucción es pensar que basta con decidir empezar de cero.

La realidad es mucho más compleja.

Para reconstruir hace falta transformar jugadores veteranos en jóvenes prometedores, elecciones del Draft o flexibilidad salarial. Si el mercado no concede valor a esos veteranos, el proceso se ralentiza enormemente.

Eso es exactamente lo que les está ocurriendo a los Bucks.

La organización quiere iniciar una nueva etapa, pero carece de activos realmente codiciados y tampoco dispone de un gran margen económico para reinventar la plantilla mediante la agencia libre.

Es una combinación especialmente peligrosa.

Pueden llegar varios años muy complicados

La preocupación en Milwaukee no se limita únicamente a la próxima temporada.

La sensación es que la franquicia puede haber entrado en un periodo de transición mucho más largo de lo esperado.

Sin Antetokounmpo, sin un proyecto deportivo definido y sin encontrar compradores para dos de sus jugadores más importantes, los Bucks corren el riesgo de quedarse atrapados en la peor situación posible dentro de la NBA: ni competir por los playoffs ni reconstruir con rapidez.

Esa tierra de nadie suele ser el escenario más difícil para cualquier organización, porque impide acumular talento joven al ritmo necesario y, al mismo tiempo, aleja al equipo de cualquier aspiración importante.

El futuro de Milwaukee está lleno de incógnitas

La salida de Giannis marcó el final de una era, pero el verdadero desafío comienza ahora.

Milwaukee necesita encontrar un camino para volver a ser competitivo, aunque los primeros movimientos están dejando claro que la tarea será mucho más complicada de lo previsto. Sin interés por Myles Turner ni Kyle Kuzma, la franquicia ve cómo se bloquean dos operaciones que podían servir como punto de partida para su reconstrucción.

Todavía queda mucho mercado por delante y la situación podría cambiar, especialmente en el caso de Kuzma cuando se acerque el cierre de traspasos. Sin embargo, la fotografía actual es preocupante. Los Bucks han perdido a su gran estrella y, de momento, tampoco encuentran la manera de empezar a construir el siguiente proyecto. Si esa dinámica no cambia, en Milwaukee podrían afrontar varios años muy oscuros antes de volver a ser un aspirante serio en la NBA.