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Montero rechazó 10 millones por elegir Olympiacos
Jean Montero, base dominicano que brilló en Valencia Basket, explica en una entrevista su fichaje por Olympiacos y los momentos más complicados de la temporada pasada, donde alcanzó la Final Four de la Euroliga.
Jean Montero es uno de los nombres propios de la Euroliga tras su salto desde Valencia Basket al conjunto griego. El base dominicano se sinceró recientemente en Marega Deportes sobre su trayectoria en la ACB, las negociaciones que lo llevaron a Atenas y los instantes más duros de una campaña que le permitió consolidarse entre los mejores de la competición continental.
La temporada pasada fue decisiva para Montero. Junto a Valencia Basket, disputó una campaña sensacional donde conquistó el campeonato de la ACB y alcanzó la Final Four de la Euroliga. Un año de consistencia que el propio jugador atribuye al trabajo previo de cuatro temporadas atrás. «Esto viene de la consistencia de los últimos cuatro años y de las personas que me rodean. Me ayudan a poder demostrar mi talento», explicó el dominicano en la entrevista.
Los primeros pasos en Valencia y la lesión del dedo
El inicio de la campaña no fue sencillo para Montero. Una lesión en un ligamento del dedo lo obligó a adaptarse a nuevos compañeros mientras intentaba mantener su nivel competitivo. «El inicio de temporada fue difícil porque tenía un ligamento del dedo roto, y yo quería competir con mis compañeros nuevos, porque soy muy competitivo», relató el base. Esa determinación de estar en el terreno de juego, pese al dolor físico, marcó el carácter del jugador durante esos primeros meses.
Montero siempre ha sido consciente de lo que se dice sobre él y de cómo lo perciben los aficionados. Esa presión externa la canaliza como motivación. «Yo leo lo que la gente dice de mí, y soy muy competitivo, y le voy a demostrar a la gente que duda, de que están equivocados», afirmó con seguridad en la radio de su país.
La decisión de Olympiacos: dinero versus proyecto
Cuando llegó el momento de decidir su futuro, Montero tuvo claras sus prioridades. Aunque recibió varias ofertas, la opción del equipo griego fue la elegida, a pesar de no ser la más lucrativa económicamente. «Yo siempre tuve claro que era Olympiacos, porque con la gente que vengo trabajando desde 2022, hemos definido los equipos que queríamos en cada etapa. Este fichaje fue porque, para mí, le da sentido a mi carrera», explicó el dominicano.
La sorpresa llegó cuando reveló los números de las ofertas que rechazó. Montero recibió una propuesta de diez millones de euros anuales, apartamento y hasta un cheque en blanco, pero decidió decir no. «Olympiacos fue el que menos me ofreció de las ofertas que yo tenía, pero es el que más sentido tiene. Tuve una oferta de 10 millones al año, apartamento, cheque en blanco… y lo rechacé porque para mí no es tanto por lo monetario», dejó caer en la entrevista. Esta confesión refleja una mentalidad diferente a la del jugador promedio, enfocada en el crecimiento deportivo y la coherencia de un proyecto a largo plazo.
El trabajo desde 2022 define cada etapa
Montero ha mantenido una estructura clara con su entorno desde hace años. Esa metodología de planificación ha permitido que cada movimiento en su carrera tenga un propósito definido. No se trata solo de elegir al mejor postor, sino de garantizar que cada paso lo acerca a sus objetivos como jugador de élite.
El momento más duro: la derrota ante el Real Madrid
Aunque la temporada fue exitosa, hubo un instante que marcó profundamente a Montero. La eliminación de Valencia Basket ante el Real Madrid en Copa dejó una huella emocional importante. «Cuando perdimos contra el Real Madrid en Copa, me destruyó por dentro. Esa jugada de saque la entrenamos durante todo el año», confesó el dominicano. Ese detalle revela la preparación meticulosa de Valencia, donde incluso jugadas específicas se trabajaban en los entrenamientos.
El Real Madrid fue el equipo que más complicaciones causó a Valencia durante toda la temporada. «El Madrid fue nuestra criptonita todo el año», sentenció Montero en la radio. Una frase que resume la dificultad que supuso el conjunto merengue para los taronjas, más allá de ese partido de Copa que tanto le afectó emocionalmente.
Valencia, un sueño hecho realidad
Montero siempre tuvo a Valencia Basket como un objetivo desde su llegada a España. «Valencia era un club al que yo quería ir desde que llegué a España», aclaró el base. Eso explica, en parte, por qué su etapa en los taronjas fue tan especial y productiva. No era un simple paso en su carrera, sino el cumplimiento de una aspiración.
Su relación con Pedro Martínez, entrenador de Valencia durante esa campaña, fue fundamental. «Pedro Martínez es un 10 de 10 como persona, espectacular», elogió Montero. Martínez, ahora técnico del Real Madrid, dejó una impronta importante en el desarrollo del dominicano. Esa conexión entre jugador y entrenador fue clave para que Valencia alcanzara cotas tan altas en la Euroliga.
El liderazgo silencioso de Montero
A pesar de su importancia dentro del equipo, Montero se define como un líder diferente. «Yo me considero un líder silencioso, hay líderes a los que les gusta hablar, pero yo te digo las cosas concretas y ya», bromeó el jugador en la entrevista. Su liderazgo no se basa en discursos motivacionales, sino en acciones concretas y ejemplaridad dentro de la cancha.
Esa filosofía de trabajo, combinada con su competitividad innata y su capacidad para rechazar ofertas millonarias por un proyecto coherente, posiciona a Montero como uno de los perfiles más interesantes de la Euroliga actual. Su paso por Valencia Basket no fue solo una etapa más en su carrera, sino un punto de inflexión que lo consolidó como jugador de élite en la competición continental.