Obradoiro domina al Joventut en su segundo amistoso
El Monbus Obradoiro se impuso 77-96 al Asisa Joventut en el Torneo de Gijón, consolidando su segundo triunfo de pretemporada con un despliegue físico superior y un cuarto final determinante que sentenció el encuentro.
El Monbus Obradoiro continúa afianzando su preparación de cara a la nueva temporada tras vencer con autoridad al Asisa Joventut en el Palacio de Deportes de La Guía. La victoria por diecinueve puntos refleja el trabajo realizado por el equipo compostelano, que demostró superioridad en el acierto ofensivo y, sobre todo, en el dominio físico frente a un rival que apenas iniciaba su puesta a punto.
Los de Diego Epifanio no tuvieron el mejor arranque en Gijón. La Penya salió enchufada en ataque y cerró un primer cuarto muy anotador con ventaja de 28-24. Sin embargo, el Obradoiro supo corregir la trayectoria del encuentro desde los primeros compases de la segunda fase. Antes del descanso, los compostelanos lograron darle la vuelta al marcador, cerrando la primera mitad con un 40-43 favorable que marcaba el cambio de inercia.
El control en la segunda mitad
A partir del regreso tras el descanso, el equipo gallego mantuvo una presión constante que le permitió gestionar el ritmo del partido. El control se consolidó en la tercera fase, pero fue en el inicio del último período donde el Obradoiro liquidó cualquier posibilidad de reacción rival. Un parcial de 60-77 dejó al Joventut sin argumentos para competir en igualdad de condiciones. Desde ese momento, la trayectoria de la victoria quedó sentenciada, permitiendo al equipo compostelano administrar la renta con solvencia hasta el final.
Dani Miret estrenó su banquillo con un quinteto inicial equilibrado formado por Ricky Rubio, Humbert Ruiz, Álex Reyes, Adrián Torres y Pol Saló. Esta combinación permitió al técnico gallego tantear opciones tácticas y evaluar el rendimiento de sus hombres en una situación competitiva real.
Boogie Ellis lidera el ataque verdinegro
En cuanto a las prestaciones individuales, Boogie Ellis fue con diferencia el mejor de los verdinegros. El alero sumó 18 puntos, de los cuales 13 llegaron ya en la primera mitad, marcando el ritmo ofensivo del equipo en los momentos clave. Adrián Torres y el propio Ricky Rubio completaron la aportación en el primer tiempo con 7 puntos cada uno al descanso, contribuyendo al equilibrio que el Obradoiro necesitaba para remontar la ventaja inicial del Joventut.
Este desempeño ofensivo, combinado con la intensidad defensiva y el dominio en el juego físico, permitió al equipo compostelano construir una victoria sólida que refuerza su confianza en esta fase de preparación.
El valor del resultado en el contexto del ascenso
El triunfo gana un peso específico considerable cuando se analiza el punto de partida del Obradoiro en esta pretemporada. El equipo llega a esta fase como recién ascendido, tras proclamarse campeón de la Primera FEB la temporada anterior. Esta realidad condiciona el calendario y la intensidad de la preparación, con un grupo que comenzó el trabajo el 10 de agosto con una plantilla incompleta debido a los compromisos internacionales de varios de sus integrantes.
Ganar a un equipo de Liga Endesa, y hacerlo con una diferencia de diecinueve puntos, constituye un aval importante en esta fase de rodaje. Demuestra que el Obradoiro posee argumentos competitivos para afrontar los retos que se avecinan, tanto en el aspecto físico como en la ejecución táctica.
Próximos compromisos en el calendario
La preparación continúa con encuentros de progresiva relevancia. El siguiente gran hito será la Copa Galicia, la cita más esperada del calendario gallego, que se disputará en Santiago los días 5 y 6 de septiembre. En esta competición, el Obradoiro se enfrentará al Río Breogán en semifinal, un duelo que promete mayor exigencia que los primeros amistosos.
Tras la Copa Galicia llegarán el Torneo EncestaRías, donde el Valencia Basket será el rival a superar, y el cierre de la pretemporada ante el Unicaja Málaga el 20 de septiembre en el Multiusos Fontes do Sar. Este calendario permite al equipo compostelano ir incrementando gradualmente la intensidad competitiva y ajustar detalles tácticos antes del comienzo de la temporada regular.
La victoria en Gijón sienta las bases de una pretemporada prometedora para el Monbus Obradoiro, que busca consolidarse en su nueva categoría con una estructura sólida tanto en defensa como en ataque.