Sacramento Kings se postula como la última oportunidad para Ben Simmons en la NBA
El jugador australiano está recibiendo un interés firme por parte de unos Kings que parecen dispuestos a apostar por él.
Ben Simmons busca una nueva oportunidad en la NBA y los Sacramento Kings han emergido como uno de los destinos más interesados en el regreso del australiano. El ex número uno del Draft podría encontrar en California una última vía para recuperar su carrera después de varios años marcados por lesiones, problemas físicos y un progresivo deterioro de su valor en la liga.
La situación resulta especialmente llamativa porque hace no demasiado tiempo Simmons era uno de los jugadores más prometedores de la NBA. Tres veces All-Star, especialista defensivo y extraordinario pasador para su tamaño, llegó a ser considerado una de las grandes piezas jóvenes de la competición. Ahora, a sus 30 años, necesita convencer a una franquicia de que todavía queda suficiente de aquel jugador como para justificar una apuesta.
Sacramento estudia una apuesta de riesgo reducido
El interés de los Kings habría aumentado después de que su general manager, Scott Perry, presenciara recientemente un entrenamiento de Simmons. Según las informaciones aparecidas, el dirigente quedó impresionado por su estado y estaría considerando seriamente ofrecerle un contrato.
La propuesta tendría sentido si Sacramento consigue mantener el riesgo económico bajo. Simmons ya no está en posición de exigir un contrato importante y probablemente tendría que aceptar un acuerdo de salario reducido y con pocas garantías. Para los Kings, eso convertiría la operación en una apuesta de bajo riesgo y potencialmente alta recompensa.
El principal atractivo no estaría en su capacidad anotadora. Simmons nunca desarrolló un lanzamiento exterior fiable y tampoco parece razonable esperar que, tras todo lo ocurrido, se convierta ahora en una amenaza ofensiva constante. Su valor estaría en otros aspectos: defensa, tamaño, capacidad para pasar y versatilidad posicional.
Precisamente ahí podría encontrar un espacio en Sacramento. Un Simmons saludable podría ejercer como defensor sobre diferentes perfiles, ayudar en el rebote y actuar como generador secundario sin necesidad de monopolizar el balón.
¿Puede volver a ser el jugador que fue?
Esta es la gran incógnita. Simmons apenas disputó 51 partidos en la temporada 2024-25 entre Brooklyn Nets y Los Angeles Clippers, con unos modestos 5,0 puntos y 5,6 asistencias en 22 minutos por encuentro. Después pasó la campaña 2025-26 sin jugar.
El problema, por tanto, no es únicamente saber si mantiene sus cualidades técnicas. Es comprobar si su cuerpo le permite jugar con continuidad y, sobre todo, si conserva la explosividad que convirtió su defensa y su capacidad de penetración en armas diferenciales.
También existe una cuestión de mentalidad. Los últimos años han erosionado considerablemente su reputación y cada nuevo intento de regreso ha venido acompañado de dudas. Sacramento necesitaría comprobar que Simmons realmente está dispuesto a competir, aceptar un papel limitado y reconstruir su carrera desde abajo.
La alternativa a Philadelphia
El posible interés de los Kings adquiere todavía más relevancia porque la opción de un regreso a los Philadelphia 76ers parece haberse enfriado. Simmons ha dejado abierta esa posibilidad, pero la llegada de nuevas piezas al proyecto de Philadelphia no garantiza que exista espacio para él.
Sacramento podría representar un contexto completamente diferente: menos presión, una necesidad evidente de jugadores defensivos y la posibilidad de ofrecerle minutos si demuestra estar preparado.
Conclusión
Ben Simmons ya no está en condiciones de exigir protagonismo ni un contrato acorde con su antiguo estatus. Pero precisamente por eso Sacramento puede ser una oportunidad interesante para ambas partes. Los Kings pueden permitirse comprobar si queda algo del All-Star que fue, mientras Simmons tendría quizá su última ocasión de demostrar que todavía pertenece a la NBA. El contrato debería ser barato y las expectativas, moderadas, pero el talento que todavía puede esconderse detrás de todos estos años de problemas convierte la apuesta en una posibilidad que merece ser estudiada.