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Jalen Duren y los Pistons, separados por 5 millones al año

Avanzan las negociaciones entre jugador y franquicia, viéndose aún lejano el acuerdo de renovación.

Jalen Duren, planes de los Pistons. Foto: gettyimages

Jalen Duren y Detroit Pistons siguen sin alcanzar un acuerdo para renovar su contrato, pese a que la franquicia ya habría puesto sobre la mesa una oferta de cinco años y unos 35 millones de dólares anuales. El pívot, sin embargo, considera que su rendimiento le permite aspirar a superar los 40 millones por temporada, prolongando uno de los grandes culebrones del verano NBA.

La negociación resulta especialmente delicada porque ambas partes tienen argumentos para mantenerse firmes. Detroit quiere conservar a una pieza fundamental de su proyecto alrededor de Cade Cunningham, pero tampoco parece dispuesto a convertir a Duren en uno de los interiores mejor pagados de la competición. El jugador, por su parte, acaba de firmar una temporada que cambió por completo su valoración y entiende que ha llegado el momento de cobrar en consecuencia.

Duren considera que merece mucho más

El pívot de 22 años viene de promediar 19,5 puntos y 10,5 rebotes, además de ser seleccionado All-Star y entrar en el tercer mejor quinteto de la NBA. Su evolución ofensiva y su capacidad para finalizar cerca del aro le han convertido en una pieza muy importante para los Pistons, que terminaron con 60 victorias y el mejor balance de la Conferencia Este.

Además, su elección en el All-NBA Third Team tiene una consecuencia económica importante: Duren es elegible para un contrato máximo de cinco años y hasta aproximadamente 287 millones de dólares bajo la denominada Rose Rule. Eso explica que su entorno considere insuficiente una propuesta cercana a los 35 millones anuales.

El problema es que Detroit no parece dispuesto a acercarse a esas cantidades. La oferta de unos 175 millones por cinco años supone una apuesta importante, pero está todavía muy lejos de las pretensiones del jugador.

¿Qué puede hacer Duren?

La alternativa más radical consiste en aceptar su qualifying offer, situada en torno a los 9,6 millones de dólares, jugar la temporada 2026-27 y convertirse en agente libre sin restricciones el próximo verano.

Es una decisión extremadamente arriesgada. Duren renunciaría a una cantidad enorme de dinero garantizado y se expondría a que una lesión, un mal curso o una nueva decepción en playoffs redujeran considerablemente su valor.

Pero también podría ser su manera de presionar a Detroit. Si vuelve a rendir al nivel de su última temporada y demuestra que puede ser un jugador diferencial durante los playoffs, podría llegar al mercado de 2027 con una posición negociadora mucho más fuerte.

Detroit tampoco puede permitirse perderle

Los Pistons tienen motivos para ser prudentes, especialmente después de que Duren mostrara algunas limitaciones durante los playoffs. Su producción cayó considerablemente y siguen existiendo dudas sobre su capacidad defensiva como protector del aro y sobre qué techo puede alcanzar ofensivamente ante defensas preparadas para la postemporada.

Pero perderle tampoco sería una solución sencilla. Duren forma, junto a Cunningham, el núcleo sobre el que Detroit pretende construir después de una temporada histórica. Encontrar un pívot de su edad, físico y capacidad de producción no sería barato.

Conclusión

La distancia entre los 35 millones ofrecidos por Detroit y los más de 40 que reclama Duren parece asumible sobre el papel, pero representa una diferencia enorme a largo plazo. Los Pistons deben decidir cuánto confían en que su pívot pueda convertirse en una estrella consolidada, mientras Duren tiene que valorar si merece la pena arriesgar millones para demostrar que vale más. Si ninguno cede, el qualifying offer puede convertirse en una amenaza real y abrir un escenario mucho más incómodo para ambas partes.