Madrid resuelve en la prórroga la victoria ante Obradoiro
Real Madrid superó al Monbus Obradoiro en una batalla de cinco minutos extra que se resolvió 114-107. La dupla francesa de Maledon y Luwawu-Cabarrot, junto al triple salvador de Pradilla, sellaron la victoria en el Multiusos Fontes do Sar ante 5.976 espectadores en la segunda jornada de la Liga Endesa.
El Real Madrid completó una remontada de película en Santiago de Compostela, imponiendo su experiencia en los momentos decisivos frente a un Monbus Obradoiro que se resistió hasta el último aliento. El encuentro de la segunda jornada de la Liga Endesa fue un carrusel de emociones donde los blancos tuvieron que recurrir a la prórroga para sellar un triunfo que parecía escurridizo en los últimos compases del tiempo regular.
Theo Maledon fue el auténtico arquitecto de la victoria madrileña, acumulando 25 puntos y 38 de valoración con una actuación que incluyó momentos de puro talento ofensivo. Su compañero francés Timothé Luwawu-Cabarrot sumó otros 25 puntos con 20 créditos de valoración, conformando una dupla letal que sostuviera al equipo cuando más falta hacía. Pero fue Jaime Pradilla quien escribió la escena más memorable, irrumpiendo en la prórroga con un triple salvador que silenció el Multiusos Fontes do Sar en el instante más crítico.
Un Obradoiro encendido en el arranque
Los santiagueses no llegaron tímidamente al encuentro. Con Brandon Childress como principal artífice, el Monbus Obradoiro desplegó un baloncesto eléctrico que permitió un parcial inicial de 7-1, poniendo en apuros a los visitantes desde los primeros compases. El equipo de Diego Epifanio jugaba con intensidad defensiva y acierto exterior que hacía presagiar una tarde complicada para los madridistas.
El Real Madrid, sin embargo, reaccionó con paciencia. Sus primeros puntos llegaron desde la línea de tiros libres, pero el rebote ofensivo se convirtió en su aliado principal para generar segundas oportunidades. Pese al desacierto en el triple —apenas uno de ocho intentos en el primer cuarto—, los blancos lograron voltear el marcador antes del final del primer asalto, llegando al 15-18 que evidenciaba su capacidad para encontrar soluciones aún sin su mejor juego exterior.
Control y descontrol en la segunda mitad
La ventaja madrileña se amplió hasta los cinco puntos en el segundo cuarto (26-31), aunque las pérdidas de balón forzaron a Pedro Martínez a solicitar tiempo muerto para reorganizar a su equipo. La reacción defensiva fue inmediata: un parcial de 0-6 obligó también a Epifanio a pedir pausa, pues el rival amenazaba con romper el partido antes del descanso.
Los blancos enfilaron el intermedio con una renta de 11 puntos (43-54), respaldada por cuatro triples acertados, dos de ellos del finlandés Mika Jantunen. Todo parecía controlado, todo apuntaba a un dominio claro del Real Madrid. Pero el baloncesto es un deporte de matices, y los madridistas sufrieron un apagón ofensivo en el tercer cuarto que devolvió vida a los santiagueses.
El Monbus Obradoiro se enchufó defensivamente, aprovechando el daño que Joel Soriano causaba en la pintura y el acierto exterior de Álex Barcello para castigar una defensa madridista desorganizada. En cuestión de minutos, la ventaja de once puntos se esfumó como si nunca hubiera existido, abriendo un escenario de incertidumbre que dominaría el resto del encuentro.
El pulso final y la prórroga decisiva
El cuarto final fue un tira y afloja donde el Real Madrid se escapó nuevamente hasta el 77-88, gracias a su acierto desde la línea de tres. Pero Obradoiro resurreccionó una vez más: primero con un triple lejano de Sergi Quintela, después con una canasta de dos más falta de Joel Soriano. La tensión alcanzó su punto máximo cuando Quintela situó a los santiagueses por delante (92-91), obligando a Luwawu-Cabarrot a responder rápido.
Una técnica a Tavares y un triple de Barrueta pusieron a Obradoiro a soñar con la victoria (96-94) a solo dos minutos del final. La emoción era máxima, el Multiusos Fontes do Sar hervía de esperanza. Maledon y Luwawu-Cabarrot sostuvieron al Real Madrid en esos momentos finales, llevando el partido a la prórroga donde la experiencia blanca haría la diferencia.
En los cinco minutos extra, Pradilla apareció con su triple salvador para silenciar el recinto gallego. El Monbus Obradoiro se atascó ofensivamente, incapaz de responder. Seis tiros libres sin fallo —cuatro de Maledon y dos de Pradilla— cerraron un triunfo agónico pero valioso para los intereses madridistas en la segunda jornada de la Liga Endesa.
Estadísticas finales y protagonistas
Brandon Childress lideró al Obradoiro con 23 puntos, acompañado por las aportaciones de Joel Soriano (13), Agada (16), Barrueta (13) y Barcello (13). Una distribución equilibrada que reflejaba el esfuerzo colectivo de los santiagueses, insuficiente ante la calidad de la dupla francesa del Real Madrid. Mika Jantunen aportó 13 puntos para los blancos, mientras que Nick Smith sumó 10 en un banquillo que demostró profundidad ofensiva.
El encuentro disputado ante 5.976 espectadores en el Multiusos Fontes do Sar será recordado por su intensidad, sus giros de guión y la capacidad del Real Madrid para resolver en los momentos más complicados. Una lección de carácter y experiencia que los madridistas necesitaban en esta segunda jornada de la competición.