Madrid supera al Obradoiro en prórroga tras duelo de nervios
Real Madrid se impuso 107-114 al Obradoiro en una prórroga frenética donde Maledon y Luwawu-Cabarrot fueron determinantes con 25 puntos cada uno. El equipo de Pedro Martínez evitó un tropiezo serio frente a un rival que compitió hasta el último segundo.
El Real Madrid sobrevivió a un susto mayúsculo en Galicia. Frente a un Obradoiro que peleó con toda su alma, los blancos necesitaron de la prórroga para sellar una victoria que pudo haberse escapado en el tiempo reglamentario. El marcador final de 107-114 refleja la dureza de un encuentro donde ambos conjuntos tuvieron opciones de llevarse el triunfo, pero fueron los visitantes quienes demostraron mayor experiencia en los momentos decisivos.
El dominio engañoso del descanso
La primera mitad deparó un 43-54 favorable a los madrileños, pero las cifras parciales revelaban una realidad mucho más competida. Con un 26-25 en el minuto 14 y un 33-34 en el 16, la batalla estaba completamente abierta. El Obradoiro comenzó con ventajas iniciales, llegando a los seis puntos de diferencia, pero desde el segundo cuarto el marcador se apretó progresivamente. Los triples marcaron la diferencia en esta fase: mientras los gallegos apenas acertaron 1 de 8, los blancos fueron devastadores con 5 de 7 aciertos seguidos. Maledon abrió fuego con un triple para el 35-40, Luwawu-Cabarrot amplió con otro para el 39-49, y Jantunen cerró la andanada con dos más, el último en el último segundo. Este último fue revisado por los árbitros y rebajado a canasta de dos puntos, dejando un colchón de once puntos al descanso para Pedro Martínez.
La remontada gallega y el control perdido
El tercer cuarto fue un ejercicio de nerviosismo para los visitantes. La remontada del Obradoiro fue tan rápida como la ventaja que habían construido: en el minuto 25 el marcador reflejaba un 60-61 que ponía a los gallegos al borde del empate. Tres pérdidas madrileñas combinadas con un terrible 0 de 6 en tiros de dos facilitaron la presión local. Los de Epi tuvieron incluso dos tiros libres para adelantarse, pero Barrueta solo transformó uno para igualar. El regreso de Okeke y Jantunen permitió a los blancos recuperar una pequeña ventaja, con el finlandés anotando sobre la bocina para el 69-75 de cara al último período.
En el cuarto final, Madrid pareció tomar control definitivo con un 77-88 en el minuto 34. La lógica indicaba que quien anotara más ganaría. Pero el Obradoiro lo entendió así y apretó de forma impresionante hasta el 90-91. Quintela anotó dos libres seguidos, el equipo gallego añadió uno más, y Barrueta conectó un triple para el 96-94 que puso el partido de cabeza. Los blancos respondieron: Cabarrot anotó para el 96-97, Maledon convirtió dos libres para el 96-99 con 32 segundos por delante. Pero Childress igualó con un triplazo y Maledon falló el tiro de la victoria.
La prórroga de los nervios y la experiencia blanca
Cinco minutos extra donde los nervios dominaron. Poco anotación, precipitación en ambos lados, y un empate a 104 restando minuto y medio. Soriano anotó 1 de 2 desde la personal para los gallegos, Maledon convirtió los dos suyos para el 105-104. Un mal ataque de Soriano, intimidado por Pradilla, dio la posesión a los blancos. Maledon no falló desde el 4,60 para el definitivo 105-108 con 32 segundos en el reloj. El Leyma Coruña se fue a la desesperada pero solo logró que la renta final creciera en los segundos finales.
Maledon y Luwawu-Cabarrot, los pilares del triunfo
Maledon y Luwawu-Cabarrot fueron los rostros visibles de la victoria madrileña, ambos con 25 puntos que reflejaban su protagonismo en los momentos cruciales. La calidad y experiencia de estos jugadores, junto a Jantunen y Feliz, resultó decisiva en los finales apretados frente a un rival que, aunque compitió con dignidad, carecía de ese nivel de veteranía en las posiciones clave.
Preocupante fue el rendimiento de Shulga y Sarr, con apenas cuatro y ocho minutos respectivamente de los 45 disputados. Ambos se han convertido en sospechosos habituales de un bajo rendimiento que obliga a Pedro Martínez a acortar su rotación más de lo previsto. Campazzo, Abalde y Deck descansaron entre los habituales, mientras que Jones no participó por los tres pasaportes extracomunitarios. Esta situación evidencia que algunos fichajes no están respondiendo a las expectativas generadas.
El Real Madrid debe sentir alivio por haber evitado una derrota que habría sido de gran impacto mediático. La diferencia presupuestaria es abismal: los blancos cuentan con recursos quince veces superiores al ObradoiroObradoiro.
El Obradoiro penará durante días la oportunidad perdida de lograr un triunfo de prestigio. Compitió, remontó, se puso por delante y tuvo sus ocasiones. Que el Real Madrid se marchara de Galicia con la victoria en la prórroga es más reflejo de la experiencia acumulada que de una superioridad aplastante en el juego. En encuentros tan ajustados, donde ambos pudieron ganar y perder tanto en tiempo reglamentario como en la prórroga, la diferencia la marcan los detalles y la capacidad de no cometer errores en los momentos finales. Eso fue lo que el equipo blanco demostró tener cuando más importaba.