Sacramento Kings entrega las llaves del equipo al "titularísimo" Ben Simmons
El australiano comenzará la temporada como titular en unos Kings asombrados con su buen estado de forma y actitud. ¿Volverá a su mejor nivel?
Ben Simmons vuelve a tener una oportunidad en la NBA y lo hace con una responsabilidad inesperada. El australiano comenzará la temporada 2026/27 como base titular de los Sacramento Kings, que han decidido confiar en él para dirigir el juego junto al novato Darius Acuff Jr. Después de perderse toda la pasada campaña, el tres veces All-Star ha convencido al entrenador Doug Christie durante la pretemporada y tendrá la oportunidad de demostrar que todavía puede ser un jugador importante en la liga.
La apuesta de Sacramento supone un giro en la situación de un jugador que hace unos años parecía destinado a dominar la NBA. Ahora, a sus 30 años, Simmons necesita recuperar la continuidad y demostrar que su talento sigue teniendo cabida en una competición que ha evolucionado mientras él lidiaba con sus problemas físicos.
Los Kings apuestan por Ben Simmons como base titular
Los Sacramento Kings han confirmado que Simmons formará parte del quinteto inicial en el partido inaugural de la temporada frente a Los Angeles Clippers. Compartirá el backcourt con Darius Acuff Jr., mientras que Zach LaVine, Keegan Murray y Domantas Sabonis completarán el quinteto titular.
La decisión representa una oportunidad importante para Simmons, que llegó a Sacramento como agente libre después de despertar también el interés de Golden State Warriors y New York Knicks. Sin embargo, los Kings fueron finalmente la única franquicia que le ofreció un contrato.
El australiano firmó por una temporada no garantizada y tuvo que ganarse su lugar en la plantilla. Su rendimiento durante la pretemporada ha convencido al cuerpo técnico de Doug Christie, que ahora le entrega la responsabilidad de dirigir al equipo desde el primer día.
Su debut ante los Warriors dejó 7 puntos y una asistencia en apenas siete minutos de juego. Una muestra todavía insuficiente para extraer grandes conclusiones, pero el nombramiento como titular demuestra que Sacramento está dispuesto a darle margen para recuperar su mejor versión.
De estrella en Philadelphia a una nueva oportunidad en Sacramento
La trayectoria de Simmons explica por qué su situación genera tanta expectación. Elegido número uno del Draft de 2016, fue nombrado Rookie del Año en 2018 y participó en tres ediciones del All-Star. Su combinación de altura, velocidad, visión de juego y capacidad defensiva le convirtió en uno de los jugadores más singulares de la NBA.
En Philadelphia destacó como organizador ofensivo y defensor versátil, capaz de asumir responsabilidades en diferentes posiciones. Sin embargo, sus dificultades para desarrollar un lanzamiento exterior consistente y los problemas físicos terminaron condicionando su evolución.
Su etapa en Brooklyn tampoco le permitió recuperar la continuidad. En la temporada 2024/25 disputó 51 partidos entre los Nets y Los Angeles Clippers, con promedios de 5 puntos, 5,6 asistencias y 4,7 rebotes en 22 minutos por encuentro. Después se quedó sin jugar durante toda la campaña 2025/26.
Por eso, su regreso con Sacramento no debe interpretarse como la recuperación automática de la estrella que fue en Philadelphia. El desafío consiste en demostrar que puede mantenerse disponible y aportar de forma regular, aunque su papel sea diferente al que tuvo durante sus mejores años.
¿Qué puede aportar a los Kings?
La titularidad de Simmons tiene sentido si Sacramento quiere aprovechar sus mejores cualidades. Su visión de juego, su capacidad para impulsar las transiciones y su habilidad para encontrar compañeros pueden ayudar a organizar el ataque sin depender exclusivamente de LaVine o de otros anotadores.
Su asociación con Domantas Sabonis también ofrece posibilidades interesantes. Simmons puede acelerar el juego tras el rebote y encontrar al pívot en situaciones favorables, mientras que Sabonis puede actuar como punto de apoyo en el ataque posicional. La presencia de Acuff Jr. añade otra opción para repartir responsabilidades en la dirección.
En defensa, el australiano conserva unas condiciones físicas que le permiten cubrir varias posiciones y generar problemas a los rivales. Si logra recuperar la movilidad y la continuidad necesarias, podría convertirse en un recurso útil para proteger líneas de pase, defender jugadores más grandes que los bases tradicionales y ayudar en el rebote.
El principal interrogante continúa siendo su amenaza ofensiva. Simmons nunca ha desarrollado un tiro exterior fiable, y los rivales pueden aprovechar esa limitación para cerrarle los espacios y dificultar sus penetraciones. Sacramento tendrá que rodearle de suficientes tiradores para evitar que su presencia reduzca las opciones de sus compañeros.
¿Estamos ante la última oportunidad de Ben Simmons?
La decisión de los Kings convierte la temporada 2026/27 en una prueba decisiva para el australiano. El contrato no garantizado le obligó a demostrar que merecía un puesto en la plantilla y la titularidad representa una recompensa a las sensaciones que ha transmitido durante la pretemporada.
Pero ahora comienza la parte más exigente. Simmons tendrá que mantener su nivel cuando los partidos cuenten de verdad, demostrar que puede soportar el ritmo de la competición y encontrar una función que aporte valor al equipo. No necesita volver a ser el jugador que aspiraba a dominar la NBA, pero sí demostrar que puede contribuir de manera consistente.
Su papel como titular también aumenta la responsabilidad. Tendrá que dirigir el ataque, tomar buenas decisiones y ayudar a que los Kings encuentren una identidad colectiva. Si consigue hacerlo, podría prolongar su carrera en la liga y abrirse la puerta a nuevas oportunidades.
Ben Simmons todavía tiene herramientas para ser un jugador útil en la NBA, pero ya no dispone del mismo margen de error. Sacramento le ha dado algo más que un contrato: le ha ofrecido la oportunidad de comenzar la temporada como titular y demostrar que las buenas sensaciones del verano pueden trasladarse a la competición oficial.
La apuesta es arriesgada, pero también comprensible. Los Kings tienen poco que perder con un contrato de una temporada y mucho que ganar si recuperan una parte del talento que convirtió a Simmons en una estrella. Ahora le corresponde al australiano demostrar que todavía puede competir al máximo nivel.