Baba Miller, maravillado con la NBA: "Es una locura"
El español está disfrutando de sus primeros partidos con Los Angeles Clippers y aprovechando de entrenar con los mejores jugadores del mundo
Baba Miller todavía está asimilando su llegada a la NBA. El mallorquín, que debutó recientemente con Los Angeles Clippers, reconoce que le resulta difícil acostumbrarse a compartir pista con algunas de las grandes estrellas de la competición. «Es una locura. Entrar al pabellón y ver a Brandon Ingram o a Bradley Beal, gente que cuando estaba en España veía de madrugada, es una locura», explica en una entrevista concedida a Gigantes del Basket, que publicará sus declaraciones en el próximo número.
Un debut con victoria y un mate para estrenarse
El jugador palmesano, de 22 años y 2,11 metros de altura, disputó sus primeros minutos en la NBA el pasado miércoles, en la victoria de los Clippers ante los Sacramento Kings por 121-96. Participó durante nueve minutos y 23 segundos, en los que sumó cuatro puntos, tres rebotes y una asistencia. Además, convirtió sus dos lanzamientos a canasta. Su primera anotación en la competición llegó con un mate tras una asistencia de Darius Garland.
Elegido en el puesto 36 del último draft después de completar su formación universitaria en Estados Unidos, Miller está disfrutando de la oportunidad de entrenarse a diario con jugadores de primer nivel. «El nivel de jugadores es top mundial. Al final, entrenar todos los días con un base como Darius Garland, un alero como Derrick Jones Jr., Rui Hachimura... Tengo la suerte de entrenar con ellos todos los días», señala.
La admiración no le impide competir al máximo
Pese a la impresión que le causa compartir vestuario con algunas de las figuras de la NBA, el mallorquín tiene claro que debe centrarse en su trabajo cuando salta a la pista. «Una vez que estás en la pista te centras en lo que tienes que hacer, en intentar hacerlo lo mejor posible y ganar», explica.
La sensación cambia en los momentos previos y posteriores a los partidos, cuando puede detenerse a observar a sus nuevos compañeros y rivales. «Cuando estás calentando o después del partido es bastante impresionante», reconoce.
Convertido en el tercer jugador nacido en Mallorca que alcanza la NBA, después de Rudy Fernández y Álex Abrines, Miller quiere aprovechar al máximo esta oportunidad y medirse con las grandes estrellas de la competición. «Tengo muchas ganas de poder enfrentarme contra estos jugadores, medirme y competir al máximo», asegura.