Valencia recupera el triunfo en París tras dos derrotas
Valencia regresa a la victoria en Euroliga con una convincente actuación en territorio francés. Tras dos reveses consecutivos, el equipo de Xavi Albert se impone a París con un marcador de 93-104, recuperando la confianza continental antes de una semana exigente.
El conjunto taronja necesitaba romper la racha negativa y lo consiguió en el Palais Omnisports de París-Bercy. Después de dos derrotas que habían generado inquietud, Valencia mostró carácter y solidez defensiva en la segunda mitad para sellar una victoria de gran valor. La actuación en territorio francés representa un punto de inflexión para los de Albert, que ahora afronta una doble jornada crucial en los próximos días.
Shorts lidera el espectáculo ofensivo
TJ Shorts fue el protagonista indiscutible del triunfo taronja. El base, enfrentándose a su antiguo equipo, desplegó un baloncesto de gran nivel con 25 puntos y 8 asistencias. Desde el primer minuto, Shorts tomó las riendas del ataque valenciano, demostrando por qué es una pieza fundamental en el proyecto de Albert. Su capacidad para generar juego y anotar en momentos clave marcó la diferencia en un partido que requería liderazgo ofensivo.
Armoni Brooks completó el dúo ofensivo con una aportación decisiva. Aunque en la primera mitad fue discreto, Brooks despertó en el segundo tiempo y cerró con 22 puntos, proporcionando la profundidad ofensiva que Valencia necesitaba para mantener distancia en el marcador. La combinación de Shorts y Brooks en ataque resultó prácticamente inarguible para la defensa parisina.
París sin recursos ante la defensa taronja
Los anfitriones franceses llegaban al encuentro mermados, sin la presencia de Hifi, lo que obligó a Jared Rhoden a asumir una responsabilidad ofensiva desmesurada. El alero estadounidense fue prácticamente el único foco de ataque para París, finalizando con 20 puntos en una actuación solitaria. Morgan y Alize Johnson intentaron complementar el esfuerzo de Rhoden, pero no lograron contrarrestar la efectividad defensiva de Valencia.
La defensa taronja, aunque no fue perfecta en la primera mitad, mejoró notablemente tras el descanso. Valencia supo adaptarse a los movimientos parisinos y ejercer presión en momentos críticos, impidiendo que los franceses encontraran ritmo ofensivo. La ausencia de Hifi se convirtió en un factor determinante que Valencia supo explotar con inteligencia.
Un primer tiempo competido que definió el rumbo
La primera mitad no fue un camino expedito para los de Albert. París se creció en su feudo y presionó a los visitantes desde el inicio. Sin embargo, Valencia demostró madurez táctica al encontrar buenos tiros y mantener la compostura. Pese a la presión local, los taronjas lograron marcharse al descanso con una mínima ventaja de 26-32, un resultado que reflejaba el equilibrio del encuentro pero que ocultaba la solidez defensiva que Valencia iría mostrando.
Shorts ya acumulaba 16 puntos al llegar al intermedio, señal de que el base estaba en una noche inspirada. Su aportación fue crucial para que Valencia no se viese superado en un pabellón donde París intentaba aprovechar su condición de local para presionar continuamente.
La segunda mitad, donde Valencia sentencia
El segundo tiempo comenzó con un intercambio de canastas que mostró la competitividad de ambos equipos. Reuvers y Brooks se sumaron al espectáculo ofensivo para apoyar a un Shorts que continuaba en su línea de rendimiento excepcional. Los números intermedios del tercer cuarto reflejaban un partido abierto: 63-68 cuando Valencia comenzaba a tomar control.
El ex jugador de ASVEL, Shorts, fue quien puso tierra de por medio basándose en su talento individual y en la capacidad de Valencia para generar espacios. En estos momentos, la ausencia de Nadir en las filas parisinas se hizo especialmente evidente. La defensa francesa no disponía de suficientes recursos para contener el despliegue ofensivo taronja, y los triples comenzaron a entrar en el mejor momento de la noche.
Cuando Valencia se marchaba al último asalto con un cómodo 70-83, prácticamente había sentenciado el encuentro. La ventaja de 13 puntos era demasiado para que París pudiera remontar, especialmente considerando las dificultades defensivas que mostraba. Los intentos de reacción de los franceses quedaron en nada, incapaces de encontrar la defensa necesaria para frenar el ritmo taronja.
Valencia no permitió que la presión local generase dudas en sus filas. Los de Albert gestionaron con inteligencia los últimos minutos, evitando precipitaciones y manteniendo la concentración en ambos lados de la cancha. El 93-104 final fue reflejo de una victoria construida con esfuerzo, carácter y una ejecución ofensiva superior a la de un París que no tuvo respuestas a los problemas defensivos que le planteó el equipo español.
Este triunfo en territorio francés devuelve a Valencia a la senda correcta en Euroliga. Después de dos derrotas consecutivas que generaban cierta inquietud, el equipo de Xavi Albert ha demostrado que posee los recursos necesarios para competir al máximo nivel. La próxima semana presentará nuevos desafíos con una doble jornada que será determinante para continuar en la buena dinámica que ahora comienza.