Real Madrid acelera el mercado por crisis en el perímetro
El Real Madrid intensifica sus movimientos en el mercado de fichajes tras detectar problemas en su perímetro. La adaptación complicada de Nick Smith y el rendimiento de otros refuerzos de verano obligan al club blanco a buscar soluciones, mientras Max Shulga negocia una cesión.
El Real Madrid ha acelerado sus gestiones en el mercado en las últimas jornadas. Como sucede habitualmente en los grandes clubes de la Euroliga, el conjunto blanco mantiene una vigilancia constante sobre posibles incorporaciones. Sin embargo, en esta ocasión, los movimientos responden a tres factores específicos que han generado preocupación en la dirección deportiva madrileña.
Shulga busca salida por cesión
El primer motivo es la situación de Max Shulga. El alero ucraniano no ha encontrado su hueco en una plantilla donde convive con jugadores de extraordinaria calidad. Su adaptación al baloncesto europeo, muy diferente al que experimentó en la NCAA y la G League, ha sido lenta y complicada. En los pocos minutos que ha tenido oportunidad de disputar, Shulga no ha podido demostrar su potencial. Es un descarte habitual en cada encuentro, lo que ha llevado a que el club y el jugador mantengan conversaciones desde hace días sobre una posible cesión.
El hecho de que Shulga posea la condición de cupo por sus años de formación en España cuando era adolescente facilita que sea ofrecido primero a equipos de la ACB antes de explorar opciones en el resto de Europa. Esta solución fue contemplada por el conjunto madridista desde el momento de su fichaje en julio, por lo que no representa una sorpresa. Con su probable marcha vía cesión, el Real Madrid busca que el jugador gane minutos y continúe su desarrollo en un entorno donde pueda tener mayor protagonismo.
Las lesiones complican el perímetro
A la situación de Shulga se suma la larga lesión de Deck en el hombro. La pérdida de estos dos jugadores del perímetro representa un golpe significativo para el equipo. Deck era una pieza importante en la rotación, y su ausencia prolongada ha dejado un vacío que el club debe cubrir de forma urgente.
Además, dos de los fichajes realizados durante el pasado verano no están funcionando según lo previsto. En la posición de ala-pívot, aunque existe preocupación por Olivier Sarr, la realidad es que el club cuenta con suficientes alternativas. Jantunen, Pradilla y Okeke ofrecen garantías en esa demarcación, por lo que no hay urgencias inmediatas en ese sector.
Nick Smith, la gran preocupación
Mucho más grave es el rendimiento de Nick Smith. El escolta estadounidense fue una apuesta personal de Pedro Martínez a mediados de septiembre. El entrenador blanco había rechazado en agosto a otros escoltas sin equipo en la NBA con los que hubo contactos previos. Sin embargo, la adaptación de Smith ha sido lenta y su contribución al equipo es mínima hasta el momento. En sus cuatro partidos disputados en la liga española, apenas ha acertado el 17 por ciento en triples, un porcentaje que resulta preocupante para un jugador que debería aportar capacidad ofensiva desde la periferia.
Es prematuro hablar de un posible corte de Smith, pero las fuentes consultadas confirman que su integración en el equipo está siendo complicada. El jugador está lejos de lo que se esperaba de él cuando fue contratado, y esto ha generado inquietud en la dirección deportiva. A pesar de ello, Pedro Martínez lo defendió públicamente la semana pasada, aunque el club ha estado en conversaciones para un posible fichaje en el perímetro que pudiera reforzar esa posición.
Búsqueda de soluciones en el mercado
Con la edad de Llull y su descarte en competiciones europeas, con Maledon establecido como base y Abalde ocupando la posición de alero, la realidad es que Smith y Luwawu-Cabarrot son los dos escoltas disponibles para el equipo. El estadounidense está muy lejos de las expectativas generadas, lo que ha obligado al Real Madrid a activar sus contactos en el mercado.
Las negociaciones están en marcha para encontrar una solución que refuerce el perímetro. El club blanco busca un fichaje que pueda ofrecer garantías inmediatas y ayudar a resolver los problemas actuales. Esta es una situación común en los grandes clubes de la Euroliga, que mantienen conversaciones permanentes con agentes y equipos para identificar oportunidades.
El Real Madrid se encuentra en una fase de ajustes importantes. La combinación de la adaptación complicada de Shulga, la lesión de Deck y el rendimiento insuficiente de Smith ha generado la necesidad de actuar con celeridad. Las próximas semanas serán determinantes para conocer si la cesión de Shulga se materializa y si el club consigue reforzar su perímetro con una nueva incorporación que ayude a estabilizar la plantilla.