Partidos de 40 minutos: La idea de la NBA para reducir lesiones
Tyrese Haliburton, Anthony Edwards... numerosas han sido las estrellas que han visto su inicio de temporada frenado por problemas físicos
La NBA busca soluciones para frenar la creciente sucesión de lesiones que afecta a sus jugadores. La noche del pasado 28 de octubre, un total de 80 jugadores figuraban en las listas de bajas de sus respectivos equipos. Es decir, un 15% del total de la competición cuando apenas se había disputado la segunda semana de la temporada. Ante este escenario, la Liga está estudiando distintas alternativas para reducir el desgaste físico de los jugadores y proteger su salud, en un calendario que exige esfuerzos constantes.
La opción que podría parecer más sencilla sería reducir los 82 partidos de la temporada regular. Sin embargo, esta posibilidad resulta inviable por las consecuencias económicas que tendría. Las franquicias perderían ingresos procedentes de los derechos televisivos y la venta de entradas. Además, también afectaría a los salarios de los jugadores, algo que difícilmente aceptarían.
La posibilidad de pasar de 48 a 40 minutos
Ante las dificultades para modificar el calendario, ha vuelto a ganar fuerza una propuesta que lleva años sobre la mesa: reducir la duración de los partidos de los 48 minutos actuales a 40, como sucede en el baloncesto FIBA. Según algunos medios estadounidenses, el comisionado Adam Silver estaría valorando esta alternativa.
No obstante, la medida también tendría consecuencias negativas. La reducción del tiempo de juego podría llevar a los propietarios de las franquicias a reclamar una rebaja salarial para los jugadores. Asimismo, habría menos minutos disponibles para los espacios publicitarios, otra de las principales fuentes de ingresos de la competición.
Dudas sobre su eficacia y el impacto en los récords
También existen dudas sobre la eficacia real de esta propuesta. Algunos consideran que una reducción de ocho minutos no afectaría demasiado al tiempo de juego de las grandes estrellas, sino que perjudicaría principalmente a los jugadores de rotación. Los titulares seguirían disputando más de media hora por encuentro, mientras que el resto de la plantilla tendría que repartirse menos minutos. Esta situación podría provocar que los equipos redujeran el número de jugadores de sus plantillas al no necesitar tantos efectivos.
Otro aspecto especialmente delicado sería el de las estadísticas y los récords. La NBA concede una enorme importancia a los números y resulta evidente que disputar partidos de 40 minutos, en lugar de 48, dificultaría alcanzar las mismas cifras. Si finalmente se aprobara el cambio, todos los registros conseguidos a partir de entonces tendrían que diferenciarse con un asterisco en los libros de historia.
Mientras la NBA busca una solución a un problema cada vez más preocupante, las lesiones siguen acumulándose. Anthony Edwards, Ja Morant, Kawhi Leonard, Jalen Williams y Tyrese Haliburton son algunas de las estrellas que ya han causado baja esta temporada. Un goteo de ausencias que perjudica tanto al espectáculo como a la propia competición.