Por el gesto que hace después de saludarse con el base novato Nick Johnson, jugador de los Houston Rockets, Stephen Curry no parecía muy satisfecho con la decisión del equipo texano de mandar a un rookie, suplente, que apenas juega 4 minutos por partido en Playoffs promediando 1,4 puntos por noche, a realizar el saludo de capitanes. Este ritual suelen hacerlo jugadores destacados de las plantillas, y probablemente el recién nombrado MVP de la temporada 2014-15 esperaba saludarse con alguien como James Harden o Dwight Howard, jugadores cuyo status ya le es más parejo que el del jugador que menos importancia tiene del equipo rival.
Después se vengó liderando la primera victoria de su equipo en la serie anotando 34 puntos.