A falta de que se desvelen los quintetos iniciales de los dos equipos que formarán parte del All-Star Game del próximo 15 de febrero, la NBA ya ha hecho oficial que entrenadores estarán al frente de los banquillos de ambos combinados en el partido estrella del evento.
Steve Kerr (técnico de Golden State Warriors), por la Conferencia Oeste y Mike Budenholzer (entrenador de Atlanta Hawks), por el Este, son los entrenadores designados por la liga después de presentar el mejor récord en sus respectivos equipos en cada conferencia.
Kerr no ha podido tener un mejor estreno en los banquillos de la liga. Después de abandonar su puesto de analista en las cadenas TNT y CBS para ponerse al frente del prometedor y ascendente proyecto en Oakland, el ex-jugador de Bulls y Spurs -entre otros- ha disfrutado de un éxito sin precedentes en su temporada rookie. Los Warriors se sitúan como el mejor equipo de la competición (34-6) después de enlazar una racha de 16 victorias consecutivas a comienzos de temporada que los ha mantenido en lo más alto de la tabla desde entonces, además de estar logrando el récord de franquicia de mayor número de victorias consecutivas en casa, con 17.
Por su parte, Mike Budenholzer está liderando la asombrosa temporada de unos Hawks que son los únicos capaces de aguantar el tirón en cabeza de Golden State después de ganar 28 de los últimos 30 partidos disputados por el equipo. La actual marca de la franquicia de 35-8 no tiene rival a día de hoy en la Conferencia Este, por lo que Budenholzer se ha ganado, sin discusión alguna, su presencia en los banquillos del All-Star Game. El gran juego colectivo desplegado en Atlanta es un claro guiño a los Spurs de Popovich, del cual fue entrenador asistente durante 17 años.