Como demuestra el nuevo contrato televisivo de 26.000 millones de dólares y la reciente lista de Forbes, la NBA está en pleno auge económico, y con nuevos propietarios en la franquicia de los Milwaukee Bucks, los poderes públicos saben que es un buen momento para invertir y revalorizar al equipo local, y qué mejor forma que construír un nuevo pabellón. Por eso, Scott Walker, gobernador del estado de Wisconsin, ha anunciado este martes en una rueda de prensa que contruirán una nueva 'casa' para el equipo de baloncesto.
Según el Journal Sentiel Online el plan de Walker es desviar partidas de impuestos, procedentes entre otras rentas de las de los atletas profesionales, para financiar el futuro proyecto. En cierta forma, los jugadores empezarán hoy a pagar el estadio en el que jugarán -algunos- mañana.

El proyecto estará financiado parte con dinero público y parte de los nuevos y antiguos propietarios de la franquicia, Wes Edens, Marc Lasry y Jamie Dinan, quienes se comprometieron de forma extraoficial a impulsar un nuevo pabellón en la ciudad. Sin embargo todavía se desconocen las cantidades que aportará cada una de las partes, pero se sabe que los propietarios están dispuestos a gastar 150 millones de dólares, lo que sumado a los 550 millones que desembolsaron para comprar la franquicia el pasado verano, dan un total de 700 millones de inversión.
Herb Kohl, ex senador y ex propietario de la franquicia, se ha comprometido a aportar otros 100 millones de dólares de su propio dinero para el proyecto.
El coste total de la construcción del nuevo pabellón se estima entre 400 y 500 millones de dólares. Por el momento se desconoce el emplazamiento que tendrá este nuevo 'Arena', pero se especula con que pueda ser al norte de la ciudad, donde está consruido el viejo Harris Bradley Center, que tendría que ser demolido.
Sólo falta la confirmación del Comité de Finanzas de la Asamblea Legislativa Conjunta para empezar a proyectar el proyecto.
Inversión atractiva
Los Milwaukee Bucks son uno de los equipos más jóvenes y prometedores de la liga. Con Jason Kidd como entrenador y varias promesas en su plantilla las esperanzas en el futuro pasan por una necesaria inversión para crear un espacio nuevo donde los aficionados y jugadores se sientan mejor. Desde 1988 juegan en el Bradley Center, ahora rebautizado como BMO Harris Bradley Center, con capacidad para 19.000 espectadores.