Parece que tanto Rajon Rondo como Rick Carlisle han pasado página del incidente de esta semana en el que se vieron envueltos durante el partido contra los Toronto Raptors, en el que tras una airada discusión el entrenador de los Dallas Mavericks sentó al base de 29 años en el banquillo para lo que restaba de encuentro. Rondo fue sancionado durante un partido por su conducta y ayer regresó a la rotación habitual.
Mucho se ha escrito en la prensa norteamericana sobre si este desagradable episodio habría nublado los planes tanto de los Mavericks como del propio jugador de firmar este verano con la franquicia texana, pero Rondo lo ha negado taxativamente.
"Mis planes no han cambiado en absoluto. El incidente está olvidado".
Cuando llegó a Dallas, Rondo advirtió que aunque los Mavericks tendrían "algo de ventaja" en las negociaciones, quería valorar sus opciones en el mercado de agentes libres.