Dwight Howard está de vuelta y jugará este miércoles ante los Pelicans 'si se siente bien'. Después de recuperarse de su lesión de rodilla, muchos se preguntan cómo afectará a James Harden que el pívot de 29 años busque protagonismo en la cancha, quitándoselo al escolta, cuyas actuaciones individuales le colocan como serio aspirante al MVP de la temproada. No hay de qué preocuparse; el propio Harden se ha encargado de tranquilizar a todos "Dwight me ha dicho que volverá muy pronto y que va a adaptarse a mí juego. Quiere que siga haciendo lo mismo", o por lo menos eso le ha contado a USA Today Sports.
Con el de este lunes en Indiana ante los Pacers Dwight Howard se ha perdido los últimos 26 partidos de los Houston Rockets, que se suman a los 12 que se perdió en los primeros compases de la temporada. Sin Howard -y sus problemas físicos- los Rockets han tenido que encontrar otras fórmulas para ganar. Por el camino han conseguido a Josh Smith -que no es pívot-, a Corey Brewer y a Pablo Prigioni, manteniendo todo el protagonismo sobre James Harden. Y la barba más famosa de la NBA ha respondido bien, y vaya si lo está haciendo.
La aportación de Howard no parece ser decisiva en los partidos que ha jugado y el ritmo de victorias no parece que se haya alterado demasiado sin el pívot de 29 años. Sin Howard los Rockets han ganado 25 partidos y han perdido 13. Con él han ganado 22 y han perdido 10.
Los promedios de Howard han bajado esta temporada hasta los 16,5 puntos y 10,5 rebotes por partido, que en comparación con los números de James Harden -27,2 puntos, 5,8 rebotes, 7 asistencias, 1,9 robos y 0,8 tapones por partido- ofrecen una clara visión de quién manda en el Toyota Center.