Si Houston Rockets es el equipo más previsible de la NBA, como aseguraba el propietario de los Dallas Mavericks, Mark Cuban, en la madrugada de este martes volvieron a cumplir con lo que al menos sus fans preveían, que no fue otra cosa que volver a ganar a los Mavs (99-111) y poner el 2-0 en la eliminatoria de primera ronda de estos Playoffs de la NBA.
El hecho de que Dwight Howard volvíera a jugar 33 minutos -después de que McHale solo le dejara 20 por partido desde que se recuperó de su lesión de rodilla- puede que sí pillara por sorpresa a unos Mavericks que volvían a morder el polvo en el Toyota Center. El pívot de los Rockets sumó 28 puntos y 12 rebotes incluyendo un -difícil de prever hasta para Cuban- 8 de 11 en tiros libres. James Harden se quedó en 24 tantos, 5 rebotes y 6 asistencias mientras que Josh Smith rozó el triple doble -como podría esperar alguien como Mark Cuban- aportando 15 puntos, 9 assitencias y 8 rebotes saliendo desde el banquillo.
En los Mavs solo destacó Monta Ellis con 24 puntos. Dirk Nowtitzki logró un doble-doble (10+13) pero con una serie desastrosa de tiro (3 de 14). Barea aportó 13 puntos saliendo desde la banca. Por su parte, Rajon Rondo no tuvo un día fácil ya que apenas jugó 10 minutos porque se encaró con James Harden y recibió una técnica, por lo que el entrenador de los Mavs, Rick Carlisle prefirió no arriesgar y le sacó de la cancha.
Los Mavericks se acerca a otra eliminación en primera ronda de los Playoffs, un escollo que no superan desde el año 2011 en el que ganaron su único anillo de campeones. Ahora la serie se muda al Americans Airlines Center de Dallas donde se jugarán los próximos dos encuentros.