Toronto Raptors estableció una temporada de récord para la franquicia con las 49 victorias conseguidas en temporada regular. Un aumento inesperado con respecto a la temporada pasada que hizo que las expectativas para estos PlayOffs fueran irrazonablemente altas para los canadienses.
Pero retrocedieron. Se tropezaron. Fallaron. Y con la temporada pendiente de un hilo para acabar por el 3-0 contra Washington Wizards, parece que ni siquiera quisieron jugar el último partido.
Los Wizards pasaron por encima de Toronto en la victoria 125-94 que certificó el 4-0 en la primera ronda de PlayOffs, convirtiéndose así en el primer equipo en barrer (término que se suele utilizar cuando dejas al rival en cero victorias en la serie) en postemporada sin tener la ventaja de campo desde 2011.
Para ilustrar cómo fueron las cosas, Washington ya había conseguido 102 puntos al final del tercer cuarto, los aficionados de los Raptors ya habían tirado la toalla en el Verizon Center y además tuvieron que ver extrañas alineaciones con DeMar DeRozan jugando de cuatro. Fue raro, bastante raro.
En su conjunto, la serie no ha hecho más que desenmascarar a unos Raptors que al final no eran tan buenos como parecían en su mejor momento de la temporada.
Tampoco hay que quitar mérito a Washington, que han sido tan irregulares como Toronto, pero entraron en mejor forma que los canadienses en estos PlayOffs y ya parecen una seria amenaza para las próximas rondas.
El partido comenzó con una jugada de pizarra que dejó solo a DeRozan para hacer una bandeja fácil, una jugada nada complicada, pero que conseguía que uno de los anotadores del equipo tuviera tiros fáciles. El intento fue taponado por Paul Pierce.
Dos minutos más tarde, un Kyle Lowry (31.6% en tiros durante esta serie) libre en la esquina era quién disponía de la oportunidad. De nuevo una jugada nada complicada pero que dejaba a un tirador libre. Esperó, miró, apuntó...y falló. Si Toronto no metió esas dos posesiones, poco se preveía que hiciera durante el resto del partido.
Por si fuera poco, los Raptors le dieron vía libre a Marcin Gortat en la pintura. El pívot, inteligente, sólo se jugó los tiros que podía jugarse y su equipo sólo le dio los tiros que podía darle, sin arriesgarse.
Por así decirlo, mató completamente a Toronto en el interior, paseándose debajo del aro como quiso, para muestra su selección de tiro:

Gortat acabó con 21 puntos y 8 de 9 en lanzamientos, añadiendo 11 rebotes y 5 asistencias. Ha promediado 17.7 puntos y 8 rebotes durante esta primera ronda, un salto de calidad apreciable si lo comparamos con sus números en temporada regular (12.3 puntos), algo que no habla muy bien del juego interior de los norteños.
Por último, por si había alguna duda, Bradley Beal se encargó de recordar que esta no iba a ser la noche de Toronto Raptors con cosas como estas