Golden State Warriors ya conoce a su rival de las Finales de Conferencia Oeste. Los Houston Rockets han confirmado la machada tras imponerse en el séptimo partido de la serie ante unos Clippers que dejaron escapar un 3-1 favorable en la eliminatoria y que vuelven a confirmar que les falta ese pequeño plus en Playoffs que les permita aspirar al título.
James Harden, quien no disputó los minutos clave del anterior partido de la serie, volvió a ratificar su condición de jugador franquicia y lideró a su equipo al triunfo tras firmar 31 puntos, 7 rebotes y 8 asistencias. El escolta estuvo bien secundado en el juego interior por el doble-doble de 16 puntos y 15 rebotes de Dwight Howard, mientras que un inspiradísimo Trevor Ariza (22 puntos, con seis triples) se encargó de liquidar las esperanzas angelinas desde el perímetro, con un triple definitivo a un minuto del final.
Los Rockets rompieron el partido en un segundo cuarto en el que abrieron una brecha de 15 puntos que se convirtió, a posteriori, en una pesada losa para los pupilos de Doc Rivers. A pesar de coquetear intermitentemente con la remontada, los Clippers no consiguieron, en ningún momento, poner en apuros a Houston a pesar de las grandes actuaciones de Blake Griffin (27 puntos y 11 rebotes) y Chris Paul (26 puntos y 10 asistencias).
Por tercer año consecutivo, los Clippers vuelven a decepcionar en Playoffs a pesar de afrontar la post-temporada como uno de los grandes candidatos al anillo. En esta ocasión llegaron a rozar con los dedos las Finales de Conferencia después de adelantarse 3-1 en la serie, aunque, de nuevo, la particular maldición de los Clippers en Playoffs ha quedado patente.
Por su parte, Houston avanza a las Finales de Conferencia por primera vez tras 18 años, donde se verán las caras con el mejor equipo de la presente temporada, los Golden State Warriors del MVP Stephen Curry.