A medida que la temporada baja se acerca vertiginosamente, comienza a ponerse en marcha con mayor velocidad el incesante baile de agentes libres y posibles operaciones que 'amenazan' con revolucionar la competición durante los próximos meses.
En un mercado acaparado por grandes figuras de la talla de Marc Gasol, LaMarcus Aldridge, Rajon Rondo, Paul Millsap, DeAndre Jordan y otras estrellas que podrían salir también a la agencia libre si rechazan sus player option (LeBron James, Kevin Love, Luol Deng, Monta Ellis, Paul Pierce...), la figura de Amar'e Stoudamire parece estar pasando totalmente inadvertida para las franquicias de la NBA.
A pesar de estar muy lejos ya de su mejor nivel, el veterano ala-pívot ha demostrado ser capaz de convertirse en una pieza importante de cualquier franquicia partiendo desde la segunda unidad. En definitiva, un efectivo con el que algunas franquicias candidatas al anillo estarían encantados de poder contar. Con los nombres de Dallas y un hipotético regreso a los Knicks como destinos más próximos, el jugador ha abierto las puertas a un regreso a Phoenix, la que fue su casa durante sus primeras ocho temporadas en la liga.
En Arizona, Stoudamire alcanzó su mejor rendimiento al lado de Steve Nash y llegó a ser seleccionado en cinco ocasiones para disputar el All-Star Game. Aunque nunca vieron recompensado su esfuerzo con el campeonato, el vistoso y desenfadado estilo de juego de los Suns fue uno de los más atractivos de la década.
De nuevo en casa, Amar'e podría aportar minutos de calidad en el juego interior mientras sirve de mentor a los jugadores más jóvenes del roster, todo ello bajo un sueldo de veteranos acorde a las necesidades salariales de la franquicia.
En sus ocho temporadas en Phoenix, Stoudamire promedió 21.4 puntos y 8.9 rebotes en un total de 516 partidos, 499 de ellos partiendo desde el quinteto titular.