Muchos jugadores aprovechan el verano para poner su cuerpo a punto, perdiendo algo de peso para sentirse más ligeros en la cancha y reducir el desgaste de las articulaciones. Es el caso de Kyle Lowry, quien la pasada temporada fue de más a menos, terminando el curso rindiendo muy por debajo de lo que se esperaría de él.
Al base de los Toronto Raptors se le ve ahora mucho más en forma que la temporada que terminó en abril, con menos peso. Así ha posado en una fotografía tomada en Las Vegas que ha sido compartida en Instagram, en la que aparece con sus compañeros de entrenamiento.