Una de las mayores leyendas del baloncesto europeo y mundial ha demostrado no haber perdido su esencia baloncestística a los 50 años de edad.
Arvydas Sabonis no dudó en convertirse en el gran protagonista del entrenamiento de la selección lituana en el Kaunas Arena al anotar una canasta a una mano de espaldas desde mitad de la cancha.