Derrick Rose no ha tenido apenas tiempo para preparar la nueva temporada a consecuencia de una fractura facial en el orbital de su ojo izquierdo sufrida durante el primer entrenamiento del training camp de los Bulls que lo ha mantenido en el dique seco durante tres semanas.
Tras acelerar su recuperación con el uso de una máscara protectora, el base pudo, por fin, debutar con su equipo este viernes en un partido amistoso ante Dallas Mavericks, el cual se saldó con una ajustada victoria (102-103) para los de Illinois.
Aunque solo disputó diez minutos mientras termina de adaptarse a las limitaciones de visión de la máscara, Rose logró anotar ocho puntos y se mostró muy agresivo sobre la cancha, atacando el aro cuando se le presentaba la oportunidad sin evitar el contacto.
Tras el encuentro, D-Rose mostró su satisfacción con el planteamiento ofensivo de Fred Hoiberg y confirmó que estará listo para el partido inaugural de Chicago ante los Cavaliers.
"Me siento mucho mejor. No quiero ser gafe pero mi ojo va mejorando cada día. Todavía tengo un par de días por delante así que estaré preparado para el martes", admitió el jugador ante los medios de comunicación referente a su presencia en el encuentro inaugural de la temporada para los Bulls.
En referencia a la mayor vocación ofensiva de Hoiberg en contraposición a la de su predecesor, Tom Thibodeau, Rose destacó "la mayor verticalidad y cantidad de alternativas ofensivas" del nuevo sistema.
Después de soportar una retahíla de lesiones durante las últimas temporadas, Rose no ha conseguido recuperar el nivel que le llevó a ser elegido MVP de la temporada en 2011 pero sigue siendo una pieza fundamental de los Bulls. Con Hoiberg al mando, quizás vuelva a dar muestras del sublime rendimiento con el que maravilló a toda la NBA.