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El 'tanking' pasa factura a los Sixers; "Es la última opción de los agentes libres"
Un representante anónimo de jugadores de la NBA habla sobre las consecuencias de que un equipo proyecte tan poca competitividad.
Los Philadelphia 76ers comenzarán la temporada 2015-16 con casi las mismas ambiciones deportivas que en los últimos tres años, es decir, la de terminar entre los peores equipos de la liga -si puede ser el peor, mejor todavía- para tener más opciones de lograr el pick 1 del próximo Draft, o el más alto que la lotería les permita. Esta política de jugar a perder le puede salir muy cara a la franquicia de Pensilvania, que va tener muchas dificultades para atraer a los agentes libres más interesantes del mercado.
La web Philly.com se ha puesto en contacto con un importante representante de jugadores de NBA, que ha preferido mantener el anonimato, que asegura que sus clientes más importantes "no quieren saber nada de ir a Filadelfia a jugar" y los jugadores 'menos importantes' a los que representa "solo irían si les ofrecen contratos mucho más altos de lo que le podrían ofrecer el resto". El los Sixers hay mucho margen salarial disponible, pero muy poca ambición por ganar.

Este representante subraya que en la directiva de los Sixers solamente hay un ex jugador, que además casi nadie conoce. Brandon D. Williams es el único miembro de la oficina central de la franquicia que jugó en la NBA, y lo hizo en nada más y nada menos que 18 partidos oficiales. El agente explica cómo los equipos de la NBA tienen en nómina a varios ex jugadores, antiguas leyendas y gente del entorno de la liga que pueda contactar y atraer a agentes libres interesantes, algo que brilla por su ausencia en el seno de la franquicia de Filadelfia.
"Los Sixers son vistos por los jugadores como su última opción de quedarse en la NBA"
La semana pasada se extendió el rumor de que Kevin Durant podría estar interesado en firmar por los Sixers el próximo verano como agente libre, una posibilidad de la que la fuente de la que estamos hablando no duda en burlarse. "Durant no quiere ir a los Sixers. Probablemente sean el último equipo en los que piense. Él quiere ganar."

Este anteproyecto perdedor de los Sixers se ha saldado con las llegadas de prometedores jugadores, que no siempre tendrían asegurada la presencia en el equipo; Nerlens Noel llegó lesionado en del Draft de 2013 para su primer año en la liga, pero ahora es un jugador muy prometedor.
Ese mismo Draft trajo a Michael Carter-Williams al equipo, pero el rookie del año de 2013-14 fue traspasado a cambio de algunas rondas del Draft, en lo que parece un pez que se muerde la cola. En el Draft de 2014 llegaría el pívot Joel Embiid, lesionado para un año, que al final van a ser dos ya que el senegalés recayó de la fractura de su pie y se perderá también su segunda temporada en la liga.
El seleccionado con el pick 3 del Draft de 2015, Jahlil Okafor, parece mejor posicionado para ser el líder del equipo en el futuro, pero con Sam Hinkie nunca se sabe lo que puede pasar.

Los Sixers necesitan llenar sus oficinas de caras conocidas para los jugadores. Empezar ofreciéndole un puesto a Allen Iverson y atraer a Charles Barkley para que trabaje a tiempo parcial, o a distancia, pero que la gente pueda ver que estas dos leyendas a las que todo el mundo conoce y respeta apoyan a la franquicia y creen en su proyecto. Un proyecto en el que a día de hoy no creen ni sus propios aficionados.
Pero tranquilos. Mientras siguen reconstruyendo, cada día que pasa queda un día menos para que los Sixers ganen su próximo anillo de campeón.