James Harden achaca sus carencias defensivas a la sobrecarga de minutos
El escolta de los Rockets cree que sus errores defensivas son consecuencia del cansancio por el gran número de minutos que disputa por encuentro.
James Harden no está nada satisfecho con los resultados obtenidos por el equipo en este primer tramo de temporada ni con el gran número de minutos que está disputando por encuentro.
Después de unas erráticas primeras semanas en el ámbito ofensivo, el escolta está siendo duramente acusado por su pasividad defensiva, la cual ha permitido demasiadas canastas fáciles a sus rivales. El propio Harden ha reconocido estas lagunas defensivas, las cuales ha achacado, por otro lado, al cansancio que supone disputar 39.7 minutos por partido, cifra más alta de la competición y de su carrera.
"Nadie está jugando 40 minutos por partido", declaró el jugador en una entrevista al Houston Chronicle. "Jugar tanto tiempo supone que, tarde o temprano, aparezcan los errores. Trato de no preocuparme de ello y darlo todo a ambos lados de la cancha pero espero que haya un mayor control de mis minutos."
Desde que aterrizó en Houston en 2012, la tónica general de Harden ha sido la de amasar gran parte de los minutos durante los encuentros. En sus cuatro temporadas en la franquicia de Texas, sus promedios alcanzan los 37.8 minutos por partido y ya la pasada temporada lideró la competición en esta faceta del juego. Sin embargo, igual de constante ha sido su tiempo sobre la cancha como sus carencias en la retaguardia.
Aunque su mayor crédito procede de sus casi infinitos y efectivos recursos ofensivos, su pasividad en defensa llegar a rozar, en muchas ocasiones, lo sonrojante y deplorable. Sus cualidades y capacidades físicas y técnicas le permiten un desempeño defensivo mucho mayor del que ofrece. Aquí un ejemplo:
Por otro lado, otras estrellas de la liga del calibre de Stephen Curry, Anthony Davis, Paul George y LeBron James también superan la cifra de los 35 minutos por partido, sin dejar de lado su intensidad en el juego ni sus labores defensivas.
Sin embargo, los Rockets no disponen de muchas opciones en su haber. Con Harden en pista, la franquicia de Texas anota 103.3 puntos por cada 100 posesiones, una cifra que cae en picado hasta los 85.9 tantos en el mismo número de ataques cuando el escolta no está en pista, lo que pone de manifiesto la gran dependencia ofensiva del equipo hacia el jugador.