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Valencia remonta en Milán e iguala su mejor inicio

Raúl González - 6 nov 2026 | 20:09

Valencia Basket consigue una remontada épica ante el Olimpia Milano en el Unipol Forum, ganando 73-84 con un cuarto final devastador de 14-33. Con esta victoria, el equipo de Xavi Albert llega a siete triunfos en diez jornadas, igualando su mejor arranque histórico en la EuroLeague.

Valencia remonta en Milán y iguala su mejor inicio

El Valencia Basket sigue escribiendo su mejor historia de inicio de temporada en la EuroLeague. La victoria conseguida en Milán ante el Olimpia Milano no solo suma dos puntos decisivos, sino que consolida un arranque extraordinario: siete triunfos en diez jornadas, la misma cifra que marca el mejor inicio histórico del conjunto valenciano en la competición continental. Un logro que cobra aún más valor considerando que el equipo de Xavi Albert tuvo que superar un partido de montaña rusa, donde pasó de dominar de forma abrumadora a verse superado en el tercer cuarto antes de ejecutar un cuarto final casi perfecto.

Un comienzo arrollador que no engañaba

Desde el primer balón, el Valencia Basket salió decidido a imponer su juego en el Unipol Forum. Los números iniciales fueron contundentes: un parcial de 2-12 en apenas tres minutos puso de manifiesto la intención ofensiva del equipo. Dos minutos después, otro parcial de 10-0 amplió la ventaja hasta los 18 puntos (2-20) en menos de cinco minutos de juego. TJ Shorts y Kam Taylor fueron los principales artífices de este arranque fulminante, moviendo el balón con precisión y encontrando el aro con soltura.

El Milano de Giuseppe Poeta no se dejó amedrentar y reaccionó con una serie de acciones defensivas que redujeron la ventaja antes del final del primer cuarto. La cifra de 15-24 mostró que, aunque el Valencia había impuesto su ritmo inicial, los italianos no estaban dispuestos a ceder sin pelear. Este primer cuarto sentó las bases de un encuentro que prometía emociones.

La remontada italiana y el derrumbe valenciano

El segundo cuarto fue testigo de un cambio de dinámica. El Milano ejecutó un parcial de 10-0 que le permitió ponerse por delante en el marcador. El equipo italiano encontró su ritmo defensivo y comenzó a castigar los errores del Valencia. Sin embargo, el conjunto valenciano no se desmoronó: recuperó la ventaja antes del descanso, llegando al intermedio con un 37-40 que mantenía viva la esperanza de control del partido.

Lo que sucedió tras el paso por vestuarios fue una auténtica pesadilla para los intereses de Xavi Albert. El Valencia se atascó ofensivamente, con un porcentaje de acierto en el triple que se desplomó. El Milano, con Leandro Bolmaro como máximo anotador, ejecutó un dominio total en el tercer cuarto ganando 22-11. Esta parcialidad fue devastadora: llevó al equipo italiano a una ventaja de ocho puntos (59-51) en el inicio del último cuarto, un escenario que parecía condenar las opciones del Valencia en el Unipol Forum.

El cuarto final de oro

Lo que sucedió en los últimos diez minutos fue casi una obra de arte táctica. El Valencia respondió con un parcial de 0-11 que le devolvió el mando del encuentro de forma inmediata. El Milano intentó reaccionar y consiguió empatar a 67 puntos a falta de 3:50 para el final, manteniendo viva la competición. Sin embargo, en ese momento crítico aparecieron Guillem Corbalán y TJ Shorts, quienes pusieron de nuevo por delante a los valencianos en el marcador (67-71).

El tramo final fue un festival ofensivo del Valencia. Shorts demostró su capacidad asistencial, primero encontrando a Nate Sako para el 71-75 y posteriormente sirviendo a Armoni Brooks, quien anotó un triple ante su antiguo equipo que puso la ventaja por encima de los diez puntos. Kam Taylor, elegido como jugador más valorado del encuentro, cerró la victoria desde la línea de tiros libres con precisión quirúrgica. Este cuarto final de 14-33 fue la expresión más pura del potencial ofensivo del equipo valenciano.

Mérito extra sin efectivos clave

Uno de los aspectos más destacables de esta victoria es que el Valencia la consiguió sin contar con tres jugadores importantes: Mo Gueye, Nate Reuvers y Nikola Mirotić. La ausencia de estos efectivos podría haber sido una excusa perfecta para una derrota, pero el equipo de Xavi Albert demostró su profundidad de plantilla y su capacidad para ganar partidos complicados en la EuroLeague. Esta característica es fundamental en una competición tan exigente como la continental, donde los rivales no perdonan cualquier debilidad.

Un arranque histórico que genera esperanza

Con siete victorias en diez jornadas, el Valencia Basket iguala su mejor inicio histórico en la EuroLeague. Este logro no es fruto de la casualidad, sino del trabajo consistente, la adaptación táctica y la capacidad de sufrir en los momentos difíciles. El partido ante el Milano fue un ejemplo perfecto: el equipo no se desmoronó cuando perdía de ocho puntos, sino que activó sus mecanismos defensivos y ofensivos para ejecutar una remontada de carácter.

La competición continental es implacable y requiere consistencia en todas las facetas del juego. El Valencia ha demostrado poseer esa consistencia en las diez primeras jornadas, con un balance que iguala el mejor arranque de su historia en la EuroLeague. Cada victoria suma confianza, cada remontada genera autoestima y cada partido complicado resuelto construye carácter de equipo. La victoria en Milán, precisamente por su dificultad y su resolución en el cuarto final, es un ejemplo de ello.